Feliz año. Y tal. (y 3)

ESTE POST ES LA TERZERA PARTE DE LA ISTORIA KE EMPIECA AKI Y CONTINUA AKI LEERSELA ANTES GRACIAS DE HANTEBRAZO

Terminamos de cenar. Parecíamos unas boas haciendo la digestión después de zamparse sendos elefantes africanos. Teníamos forma de sombrero y todo. Y se acercaba peligrosamente la hora de las campanadas y ahí que nadie había movido un dedo. Y como a las doce menos doce minutos se nos ocurre poner la tele para ver la retransmisión de las campanadas de Televisión Española. Y ahora viene cuando me cago en el apagón analógico.

Lo intentamos todo, desde sintonizar Canal Sur hasta conjurar a las vestales pasando por el clásico «es Cristo quien te lo ordena». Pero no hubo manera. Mira, en ese momento me llegan a rajar la fermoral y no sangro. Así que no tuve más remedio que llamar a mi madre para que acercara el micrófono de su teléfono al altavoz de la tele mientras yo conectaba el manos libres de mi móvil. Claro, que le gasté una enorme putada a la pobre porque estaba con unos amigos suyos y se les acoplaba el sonido del teléfono con el del televisor, por lo que mujer se vio obligada a soportar estoicamente las humillaciones de sus amigos mientras hacía malabarismos con el móvil en una mano e intentaba comerse las doce uvas con la otra («uvas como cocos», en palabras de mi venerable madre, que cuando se pone metafórica es la reencarnación de Rubén Darío).

Felicitaciones, abrazos y champán después de las campanadas. Todo júbilo y algazara. Creo que mi progenitora no me ha desheredado, aunque todo se andará, que nos quedan muchas nocheviejas por delante.

No cuento cómo me libré de la persecución del camionero psicópata porque esto se está haciendo demasiado largo y no procede. Omito la historia del camarero gaditano que me dictó una lista incomprensible de ochenta platos autóctonos por la misma razón y de cómo sufrí durante la vuelta. Porque a los copilotos se nos trata fatal. Que si cambia la emisora de radio, que si pásame el agua, que si no me tapes el retrovisor. Joder con los conductores, ellos ahí, tan campantes, conduciendo y venga pedir cosas. Oye, ni que yo estuviera a su servicio, coño.

En fin. Feliz año. Y tal.

7 comentarios

Escrito por Tweets that mention Feliz año. Y tal. (y 3) | La frikitiva -- Topsy.com el 17.01.2010:

[...] This post was mentioned on Twitter by Maribel, Palatal. Palatal said: Allá va. http://www.lafrikitiva.com/2010/01/feliz-ano-y-tal-y-3/ [...]

Escrito por Nimbusaeta el 17.01.2010:

Original forma de pasar la Nochevieja xD

Escrito por Madame Tafetán el 17.01.2010:

Que no se te olvida meter un TDT la próxima vez en la maleta.
Qué cierto que tu madre es una Rubén Darío en potencia; lo mío es más propio de Hiponacte de Éfeso: entre los cojones de mico (véase kiwis) y las ciruelas de cojón de obispo…

Escrito por Barbara el 18.01.2010:

Un año que se nos estropeó la tele, mi padre nos dio las campanadas golpeando una botella con una cuchara.

Escrito por jazlima el 18.01.2010:

Jajaja, si si, feliz año y tal. :P

Escrito por sonia el 24.01.2010:

jajajajajjajjjajajajjjajjajajjajaja ¡me ha encantado!, lo del camionero loco tambien lo pienso yo :D

Escrito por Fer el 26.01.2010:

Joder, joder, joder con vuestro viajecito. Entre lo de las campanadas, el arcol y vuestra salvaje inmersión en las varietés dialectales gaditanas me he despollao vivo: ¿tan difícil es entender a los andaluces?, ¿o es que yo, que me solté a hablar seseando en Huerva, lo pillo mejor porque sí?
A la espera quedo de nuevos postios y de explicaciones filológicas de por qué a los andaluces no les pilla ni dios el acentaco.