Geografía de Dinamarca

No es un título críptico ni nada de eso. Es que en realidad quiero hablar de la geografía de Dinamarca, e. d., de lo grande que es el país, de sus volcanes, de sus atolones y sus largos y asombrosos corales. Vamos, que el asunto me atormenta en lo que son mis fueros internos. Pero de verdad, que va en serio. Y sí, tengo poco que hacer y en estos momentos mis preocupaciones son profundas y trascendentes, a. s.:

  1. Que a Mariano le superencantan las barritas de miel, pero las de frutas le dan risa. No sé por qué.
  2. Que la pila de la cocina es muy pequeña. Y eso me produce desasosiego.
  3. Que los daneses de Dinamarca no son perros pero ladran. Me dejan perplejo.
  4. Que los partes meteorológicos aquí van detallados cada dos horas y por municipio. Y lo peor es que aciertan. “Oye, que va a llover a las tres y cuarto.” Y llueve a las tres y cuarto. Es un asunto que me provoca estupor. Y obviamente, me he vuelto adicto a las predicciones del tiempo por internet.
  5. Que los daneses no saben exactamente cuán grande es su propio país. Es inquietante. Y no va de coña.

Datos así, importantes, oye:

Superficie

Dinamarca

Dinamarca es muy pequeñita. Pero mucho.

Unos 43.000 km2, o sea, la superficie de Extremadura. Eso si contamos solo lo que es Dinamarca en sí misma. Si metemos ahí Groenlandia hay que añadir unos dos millones de km2 (o sea, cuatro veces España, aprox.), de los que 1.700.000 están cubiertos de hielo, de lo que se deduce que no existe en groenlandés palabra alguna para refresco. Je. Je. Qué ingenioso soy, madre.

En Dinamarca se apiñan cinco millones y medio de dinamarqueses de Dinamarca (sin contar vacas), así que hay 125 daneses por km2 (que ya me parecen muchos, teniendo en cuenta que aquí no ves ni rastro de la existencia de nuestra especie en kilómetros a la redonda… que hasta uno llega a pensar si les dan tanta autonomía a los cerdos que se autogestionan en sus granjas y se amorcillan ellos mismos). En Groenlandia son multitud. De hecho, viven 56.000 personas, lo que provoca una asfixiante densidad de población de 0,02 personas por km2. O sea, que tienes la vejiga en Cádiz, los riñones en San Sebastián y el dedo gordo del pie en Orejilla del Sordete, Cuenca.  En definitiva, que cuando vas a comprar tabaco es cinco veces más probable que te encuentres con una civilización superavanzada de focas antropófagas que ver al vecino regar las azaleas.

Costa, islas y fronteras

Islas del Báltico

Algunas islicas del Báltico. Yo estoy en Als.

Hay una línea que separa Alemania de Dinamarca y tiene 68 km de largo. La costa tiene una longitud aprox de 7.300 km, que son esas cosas que uno no entiende si mira los datos para España, que si mis HOJOS no me engañan, es de unos 3.700 km2 (en la Península). ¿Por qué? Porque a) tienen mogollón de islitas del morir de pequeñas y b) la costa es así como puñetera de dibujar, to lleno fiordos y canalillos y cosas. Tan larga y tan rebuscada es la costa aquí que ningún punto de Dinamarca está a más de 52 km de la playa (que ya ves tú pa qué las quieren, los jodíos, si aquí no te entran ganas de ir a la playa más que pa suicidarte). Y de islas tienen más de 400. Pero ojo, más de 400 CON NOMBRE. Quicir, que no son como aquí que les ponemos nombres a los piedros tipo Perejil (nombre con un inquebrantable glamur) que hay por ahí por decir que tenemos supermogollón de islas. Es que tienen más de 1000 en total que superen los 100 m2 (no como nosotros, que oficialmente tenemos chorrocientas islas, de las que solo diez (por poner un número) están habitadas por seres humanos o por alemanes y tienen más de 100 m2).

Os diré. Ahora mismo estoy en una isla y me enteré anteayer. Como lo estáis oyendo. En la isla de Als (que es como el Lepe de Dinamarca).

Montañas, cordilleras y volcanes

Como todo el mundo sabe, Dinamarca es un país como Suiza, o sea, montañoso. Tanto, que  el pico más alto (un pico donde han muerto infinidad de montañistas o montañeros o como coño se diga) es el diabólico Møllehøj, cuyo nombre hace temblar a los daneses más aguerridos. Y es que yo lo entiendo. La cima se encuentra a la impresionante altura de 170 metros sobre el nivel del mar. De hecho, se cuenta que a la otra parte del inexplorado Møllehøj se encuentra una comunidad de homínidos, descendientes del homo escandinavus milenaris, pariente del homo torpedus eslavonius, que viven aislados desde la edad del hierro y siguen labrando la tierra y haciendo sus sacrificios de vírgenes y sus cositas a los dioses, tan ricamente, aislados de la civilización de nuestro tiempo, en plena comunicación con la Tierra.

El altísimo Mollehoj

Vistas desde el impresionante Mollehoy. La casita que se ve es una base de sherpas.

Y el último dato al respecto del Møllehøj: Es de sobra conocido que la turbulenta relación entre Dinamarca y Noruega ha estado plagada de anécdotas que desprenden rencor, odio y resentimiento mutuos. Los libros de historia oficiales cuentan que durante una partida de Monopoly con el rey Harald XI de Dinamarca, Amundsen (que era noruego) cayó en la casilla de “Zuto o muette”, entonces el monarca le dio a elegir entre conquistar el Polo Sur o escalar el Møllehøj. Y Amundsen, presa del pavor, eligió el Polo Norte, mientras balbuceaba “Møllehøj no, Møllehøj no”, balanceándose hacia adelante y hacia atrás.

Obviamente, no cobró las 20.000.

Las dunas paseantes

El faro de Rubjerg Knude

El faro de Rubjerg Knude, enterradito.

No, no se trata de un temible peligro de La Historia Interminable. Es que no encuentro traducción a lo de Wanderdunen, que son unas dunas que se van moviendo debido a los vientos y a las cosas de la Naturaleza y que les han jugado alguna mala pasada a los daneses (seguro que esto tiene un nombre castellano fantástico, pero no lo sé).  Sobre todo en la costa del Mar del Norte. El faro de Rubjerg Knude, cerca de Hjørring,  quedó sepultado bajo una de estas dunas y todos los intentos de rescatarlo han contribuido a cagarla aún más. La Mårup Kirke es una iglesia que da mucha risa. Tanto se ha acercado el agua que el cementerio que tenía ha empezado a derrumbarse, dejando al aire los ataúdes medio abiertos ahí con los restos colgando. Es como para construir una urbanización encima, comprarse una casita allí y ponerle a tu hija de nombre Carol-Anne.

Es que arresulta de que el mar y las erosiones y las arenas y estas cosas tienen tanta importancia en Dinamarca que todos los años cambia la superficie del país. Así que cuando a los dinamarqueses les preguntas cómo es de grande su país te dicen: “Pøs Dinåmårkå æs asyn de gråndæ, cementeryø årribå, cementeryø åbajø” y a continuación extienden los brazos, separan las manos y se ajustan la boina. Bueno, el caso es que hay un listado de islas normales y otro de islas dinámicas, que no quiere decir que sean emprendedoras y hagan coaching, sino que o se mueven, o cambian de tamaño, o desaparecen, como la isla de Jordsand, que en el siglo XIII tenía unas 2000 hectáreas, en el XIX, 40 y pocas y al final desapareció durante una tormenta por la nochevieja del 1998 al 1999. Tiene guasa el asunto.

La Maarup Kirke

Esta es la Maarup Kirke. Detrás, el cementerio con los esqueletos bailongos.

Y una última cosa. Hay un sitio que debe de ser muy flipante y que quiero visitar que es el punto exacto donde se arrejuntan el Mar del Norte con el Báltico. Y se arrejuntan tanto y con tanta violencia que las olas chocan y es todo muy bonito e ideal de la muerte.

El Mar del Norte y el Báltico

Aquí se juntan el Mar del Norte y el Báltico. Flipante.

Pues eso, que desde que me enteré de las olas y de las dunas bailongas ando con la mirada perdida.

Ke diøs øs VENDIGå

8 comentarios

Escrito por Mari Cosmic del Hamor el 11.08.2010:

Hamo esa tierra y sus estrellas y su lunita

Responde a este comentario

→ Respuesta de Palatal:

Pues hoy quería ver yo la lluvia de estrellas y va a ser que no. :(((

Escrito por Peritoni el 11.08.2010:

Lo que aprende uno con usted, aunque sea geografía o costumbrismo dinamarqués.

Lo del faro enterrado tiene guasa, ¿pero cuanto tiempo estuvieron sin preocuparse por él? La mujer del farero se quedaría estupefacta o muerta en la duna cuando llegara un día a llevarle las magdalenas danesas a su marido y viera el camino llenito de arena y polvo que barrer.

Eres tremendo.

Responde a este comentario

Escrito por La_puta_vaga_de_mier el 11.08.2010:

Esto me hace retomar mi interés por las oposiciones a farerías. Tiene que tener un complemento por arenosidad del copón, el faro. Jo.

Responde a este comentario

Escrito por Ñ el 12.08.2010:

Cuando estuve en Aachen recuerdo a mi amiga alemana contándome lo de los 170 metros, y que los daneses se pasaban a Alemania para ver montañas.

Btw, Dunas móviles, como en Doñana.

No sé si leer este una cuarta vez o el del tic y el tac, CHACHO.

Responde a este comentario

Escrito por Theogonist el 14.08.2010:

Jo, qué recuerdos de Dinamarquilandia… Te recomiendo, si estás por allí, que visites la isla de Bornholm en verano. No te arrepentirás.

Responde a este comentario

Escrito por Fer el 19.08.2010:

Ya te lo comenté ayer vía Tüíter, pero qué menos que hacerlo también aquí y por partes, como… como… como un puzzle de dieciséis piezas.

1.- Extremadura es algo más pequeña que Dinamarca, aunque aquí tenemos gorrinos mejores.

2.- Lo de la densidad de población en Groenlandia es un problema gordo. Ya no ponen hospitales, sino que reparten al azar un bisturí, un desfibrilador y una sala de espera con megafonía averiada.

3.- El Møllehøj es la auténtica razón por la cual el Tour de Francia no va a Dinamarca. Coñas aparte, yo había escuchado que el punto más alto de Dinamarca estaba en el puente que llevaba a Suecia.

4.- Yo no tengo ni zorra de danés, pero quizás Wanderdunen podrían traducirse como “dunas errantes” o “la madre que trujo a las dunas”.

Y eso, que sigas haciendo estos artículos antropológicos, que son JRANDES.

Responde a este comentario

Escrito por life'straveller el 10.09.2010:

¿Qué a la playa namás que va un dinamarqués a suicidarse? Juas, juas, no te voy a contar un secreto entonces. Pero claro, como tú eres de provincias no sabes lo que se cuece en la metrópoli :-)

Por cierto, joder, cada vez me gusta más ese país y mira que no fue amor a primera vista precisamente (más bien solté una cantidad ingente de tacos por segundo durante las dos primeras semanas, sino más) :-)

Responde a este comentario

Escribe un comentario