God dag i Danmark!
Hola, sorres:
Ya llevo aquí más de 24 horas y me ha dado tiempo a hacerme una idea aprox de cómo es esto y de lo que me espera:
- Esto es un sitio muy civilizado y tal. La gente da las gracias, respeta los turnos, te desean un buen día cuando compras cosas, te hablan en inglés, alemán o en sánscrito si hace falta (los del colmado de la urbanización esta, sin ir más lejos, que tienen aspecto de actores de Bollywood, hablan inglés, alemán y danés más las ocho lenguas de su región, escriben en alfabeto devanagari, latino y si les fuerzas un poquito, en cirílico también, les puedes pagar en pesetas, que ellos ya se encargan de contactar con el Banco de España para cambiarlas, y te explican con todo detalle el horario de los autobuses a Copenhague con sus correspondientes tarifas). Hasta las ardillas te dan los buenos días y te ceden el paso.
- Todo es verde. Verde que te quiero verde. VERDE. De lo que se deduce que todos los daneses llevan una Bree Van de Kamp dentro.
- Esto es el paraíso de las bicicletas. Aquí todo el mundo se mueve en bici (bicis que cuestan un potosí y medio, todo hay que decirlo) y todo, absolutamente todo, es llano y bikefriendly. Hay unos hermosísimos carriles bici para circular por todas partes y nadie protesta, nadie pone mala cara y nadie te insulta. Esto es el paraíso. Hoy tengo que hace una carrera de 24 km ida y 24 km vuelta en una bici alquilada (estupenda, por cierto) para ir a comer con el Sr. Aeroploff al aeropuerto. Más información, a la vuelta.
- Mariano está más guapo que nunca y ha aprendido a confiar en nosotros más que antes, ahora lo sacamos de la jaula, se pone a dar vueltas y se nos pone en la mano, le podemos dar besicos en la pechuga (pechuguita que no daría ni para un plato de arroz, tan pequeño es el bicho) y en general está más contento que unas pascuas.
Esto es todo por ahora. Seguiré informando.

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