En busca de la aurora boreal
El martes anunciaron a bombo y platillo que desde el pueblo en el que vivo, que algunos llaman Hobbiton, se iba a ver una aurora boreal. Así que, como es natural, estuve dando el coñazo a conocidos y familiares durante toda la tarde. ¡Voy a ver una aurora boreal! ¡Voy a ver una aurora boreal! Oye, ¿te he dicho ya que voy a ver una aurora boreal?

Aurora boreal, foto de Varjisakka (Wikipedia)
Conectado que me hube a todas las webs habidas y por haber sobre fenómenos cósmicos y servicios informativos en directo sobre el estado general de la ionosfera, decidí unilateralmente que yo tenía que ver la aurora por cojones y que todo el mundo tenía que enterarse. Y allí estaba yo, dándole al F5 como si no hubiera un mañana, con la web de la NOAA, la NASA, el servicio meteorológico danés, el Twitter, el Politiken, el Jyllandsposten, el Frinkenposten y el Danske Frøngien Æskerlåtten Ålerhandenbrøtten News. Aprovecho la ocasión para lanzar una llamada a los fabricantes de monitores para decirles que las 20 pulgadas no son suficientes cuando se acerca un fenómeno atmosférico de este tipo, cosa que ocurre con más frecuencia de la que parece.
Total, que a las tantas de la noche y con un frío de la hostia, allá que cogimos el coche rumbo a un prado ojcuro y tenebroso, alejado del pueblo pa ver si el cielo se ponía verde.
Llegamos ande Cristo perdió el gorro.
Y Aurora, que no venía.
Vamos pacá, que nos tapan los putos árboles.
Ni rastro de Aurora.
Y vamos más pallá, no sea que no la estemos viendo por las luces del aeropuerto. (Sic.)
Aurora, sin aparecer.
Frustrados cual cazador de tornados.
Unos 20 km de rodeos después, vimos esto:
Se ve un puntico blanco en el centro.
Bueno, pues eso es Júpiter, de verdad de la buena. Y es que mi ESMARFON tiene un programica (¡muerte a las apps!) con el que enfocas pa un sitio y te dice las estrellicas que se ven. Maravilloso. Y hasta aquí, mi momento boina.
Así que cogimos el coche de vuelta a casa, tiritando de frío y después de un momento Jodie Foster en Contact (“es pura poesía”). Por supuesto, sin ver la aurora pero habiendo contemplado la inmensidad del universo y la belleza del grandioso Júpiter.
Y volví a casa tan humillado. Porque todo el mundo me iba a preguntar por la fantástica aurora boreal que había contemplado y me pedían los cienes de fotos que había hecho.
Pero el ser humano es capaz de superarse a sí mismo y aprender de las malas experiencias:
- Las mentes obsesivas y la información actualizada en directo a través de internet no son un cóctel muy productivo que digamos.
- Para evitar próximas humillaciones, cuando se anuncie una aurora boreal, me callaré, iré, la veré y le enseñaré a todo el mundo las fotos, pero después.
- De tanto buscar en internet, ya sé cómo se dice aurora boreal en danés, en noruego, en sueco, en finés, en inuit, en sami, en las lenguas samoyedas y en otras veintitrés hablas cercanas al Círculo Polar Ártico. O sea, que cuando me encuentre con un inuit en el centro de Barbate y haya una aurora boreal levantaré el dedo y le indicaré en su idioma al amable esquimal que lo que está contemplando no es una señal del fin de los tiempos o de una, sino una priskøvense ærenge den hende skårengoffen. Superútil.
En fin, GRAZIAS DE HENTREKOTT
PD: Podéis intentar escribir un texto de 600 palabras como este sobre la aurora boreal sin decir aurora boreal nada más que una vez por párrafo sin contar el estilo directo. Intentadlo.


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