Lalandia, ese centro de ocio en el que te querrás morir

En mitad de la pampa danesa, o sea, aquí, podéis encontrar uno de los sitios más escalofriantes de toda Europa. No se trata de un campo de concentración, ni de una discoteca de reguetón, ni de la sección de oportunidades de El Corte Inglés. Es un centro de HOSIO cubierto con unas grandes piscinas con toboganes, máquinas recreativas, restaurantes a gogó y, un pueblo mallorquín.

Sí, un pueblo mallorquín. 

Porque si la montaña no va a Mahoma, ¿qué coño?, pues me hago mi pueblo mallorquín aquí, junto al aeropuerto, que me viene mucho mejor, y me lo voy a hacer con todo lujo de detalles, hoyga, con sus arcos de Osgiliath y sus almenas defensivas y sus murallas castellanomallorquinas de toda la vida de dior.

Todo cubierto, claro, porque el ambiente mallorquín empieza a convertirse en infierno ártico de los siete grados bajo cero en adelante. Así que es razonable que las piscinas estén bajo techo. Lo siniestro es que el pueblo mallorquín también esté cubierto bajo una capa de cemento de a palmo convenientemente iluminada para que te puedas comer tu típica pizza mallorquina regada con el típico lambrusco ibicenco y rematada con un típico tiramisú balear al amparo de una suave y cálida puesta de sol artificial.

Pero a los nativos (camiseta amarilla por dentro de unos pantalones cortos azul mecánico sin cinturón, sandalias y calcetines), eso no les importa. Lo fundamental para ellos es tener una experiencia auténticamente mallorquina y así cumplir con el precepto de todo buen escandinavo que consiste en hacer una peregrinación a Mallorca al menos una vez en la vida para averiguar el significado de la palabra verano.

En fin, que lo de los parques de atracciones de por aquí es un tema a estudiar.

PD: Hice las fotos con el móvil, por eso se ven tan mal. Aquí hay más.

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7 comentarios

tu valenciaca del hamor dice:

Me farrrrrrrrrrcina el coliseo mallorquín, me farrrrrcinaaaaaaaaaaaaa

Hentrekøtt dice:

KARY, es preciosísisisimo.

Pues no te quejes que ese pueblo está mucho mejor logrado que los escenarios de Águila roja

Por cierto, ¿qué tal están las ensaimadas allí?

Hentrekøtt dice:

HAMIJO, no he visto esa serie nunca, lo único que sé es que o levanta pasiones o despierta odios. Tengo que decir que no es de cartón piedra, sino que todo es de cemento bien duro. Yo creo que por eso da tanto yuyu, porque quitando la mezcla de estilos y que eso no lo verías en Mallorca en tu vida, la verdad es que está muy bien hecho.

lifestraveller dice:

Me vacilas…Dios, me están dando miedo estos daneses, mira que yo tenía en mi lista lo de ir a Legoland (porque si está en Billund deber ser ése, no?) desde la primera vez que subí por esas tierras, pero tras esta escalofriante descripción me alegro de que nunca se alinearan los planetas…

Me parto con esto, por eso: “así cumplir con el precepto de todo buen escandinavo que consiste en hacer una peregrinación a Mallorca al menos una vez en la vida para averiguar el significado de la palabra verano.”

Eres malvado.

Hentrekøtt dice:

:D Deberías leer “The Xenophobe’s Guide to the Danes”.

No, no es el mismo. Uno es Legoland y el otro es Lalandia. De Legoland todos los daneses hablan maravillas (que ya es mala referencia, pero bueno). De Lalandia creo que solo hablan bien los lugareños (que es bastante peor). La diferencia es que la visita al pueblo mallorquín es gratuita, de hecho es la zona de restaurantes, mientras que el parque de Lego cuesta una pasta loca. Así que si tienes que pasarte por el aeropuerto de Billund (porque por Billund City no creo que tengas que pasar en tu vida), bueno, pues se admite hacer una visitilla a Lalandia. Además, no está taaan petadísimo de gente.


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