And Madly Teach

  • Título: And Madly Teach
  • Autor: Lloyd Biggle, Jr.
  • Fecha de publicación: 1966

And Madly Teach es un texto breve, de 46 páginas, que cuenta la historia de Mildred Boltz, profesora suplente en Marte. Boltz regresa a la Tierra para tomar posesión de una plaza como profesora de lengua y literatura inglesas después de muchos años de ausencia. La sorpresa llega cuando, después de visitar al superintendente -vulgo: el malo-, le introducen en el método de la Nueva Educación, que consiste en, ni más ni menos, enseñar por televisión:

-No hay exámenes -dijo [el superintendente]-. Ni ejercicios que revisar. Supongo que el sistema de educación en Marte todavía emplea estas cargas inútiles que obligan a estudiar a los alumnos, pero nosotros hemos superado las edades oscuras de la educación. si tiene usted la idea de abrumar a sus alumnos con exámenes y ejercicios, puede ir olvidándola. Esas cosas son síntomas de una mala enseñanza y no lo permitiríamos aunque fuese posible, […].

El asunto se va complicando: los profesores, como Operación Triunfo, compiten por aumentar sus índices de audiencia y, en cuanto uno de ellos obtiene un share muy bajo, ¡zas!, a la calle.

Con exactitud matemática, a las dos en punto Marjorie Mac Millan apareció en la pantalla y la primera impresión de sorpresa de la señorita Boltz fue ver que la profesora empezó a desnudarse. Sus zapatos y medias estaban cuidadosamente colocados en el suelo. En aquel momento comenzaba a deslizar la cremallera de su blusa. La profesora miró hacia el objetivo de la cámara.
-¿Qué es lo que hacéis ahí, pillines? Creí que estaba sola -dijo en un tono cariñoso.[…] La blusa cayó al suelo y lo mismo ocurrió con la falda.
La profesora permaneció durante un segundo ante la cámara ataviada solamente con unos «shorts» y un sujetador. […]

El resto del argumento es menos sorprendente, pero es eficaz, al fin y al cabo.
Sorprende la actualidad de muchos de los motivos temáticos de este relato y, aunque el tiempo no ha pasado en vano -han pasado cuarenta años, ni más ni menos-, algunos planteamientos siguen siendo fuertes. También destaca porque huye de los motivos habituales durante ese tiempo: ni rastro de desastres atómicos, viajes espaciales, marcianos de plastikey y demás babosidades. Eso sí, profunda no es, universal, tampoco y está bastante desordenada. Los personajes van bastante justitos, son una panda de muppets sensibleros, polarizados en uno u otro bando.
Lo que sobresale del texto es el tema de la educación a distancia. El autor toma partido claramente a favor de la educación tradicional -y jerárquica-, donde el profesor transmite los conocimientos a los alumnos. También descuellan algunas escenas en las que los alumnos trabajan por grupos, dando sus opiniones sobre las lecturas y en discusiones plenarias, justamente lo que está de moda en estos momentos entre los pensantes de la enseñanza de idiomas. Biggle rechaza cualquier intervención tecnológica y la destierra para que el profesor ocupe el lugar que le corresponde, respondiendo así a la entrada de los métodos audiovisuales en el aula, que ya empezaba a finales de los 60 en EE.UU., Inglaterra o Alemania.
Este texto es original y su autor es muy poco conocido en España. Es difícil encontrar la traducción -que yo sepa, se publicó en Bruguera en el 71- y el original fue publicado por última vez en 1982 en la antología TV: 2000 en Fawcett Books, pero ya está descatalogado.
Lástima.

  • Artículo en la Wikipedia aquí.

Comentarios

Palimp dice:

Yo lo he leído traducido y ahora no sé si en alguna Nueva Dimensión o en otra recopilación.
Me gustó, hace pensar, aunque esté en desacuerdo en bastantes aspectos. La degeneración de la enseñanza me parece exagerada, un poco como aquellos agoreros que decían que la democracia se convertiría en un concurso de demagogia y que sólo triunfarían los líderes populistas.
Como en el segundo ejemplo, el riesgo está y lo sufrimos, tanto en la enseñanza como en la política, pero no se llega a tales extremos. Si estoy de acuerdo con la moraleja del libro: aprender no tiene porque ser siempre divertido, muchas veces requiere un esfuerzo, y todo lo que cuesta al final sabe mejor.

Óscar dice:

Hola, Palimp:
Creo que es una de las pocas historias cortas de la época que no tiene los tópicos de siempre. Vale, se queda un poco antigua, es exagerada en muchos aspectos, pero todavía interesa.
¿Por qué es tan poco conocido?

Ana2 dice:

Lastima que esté descatalogado porque me hubiera encantado leerlo!! De todas formas, y siempre en mi humilde opinión, sería muy bueno que, con independencia del método, antes de inculcarnos conocimientos, nos enseñaran a «aprender».
Saludos y Sonrisas!!

Óscar dice:

Afortunadamente, me consta que hay algunos/as profesores/as y algunos centros que afirman lo mismo que tú: enseñar a aprender.
Sí está descatalogado, la única forma de encontrarlo es en librerías de segunda mano.

hukes dice:

Estuve buscándo el texto en internet, pero no lo encontré. Si no tiene monstruos, pero tiene profesoras desnudándose, tengo que leero. 😉

Óscar dice:

😀
Sí, tiene una profesora que se desnuda, pero el erotismo de la escena es cero.

sonia dice:

¿No le habeis preguntado a Sihaya?. Para esto de buscar libros es una lince.
Esa experiencia de desnudarse tambien lo hacian en un telediario ruso si mal no me equivoco.
De todas formas hay profesores que ni desnudandose llaman la atención de lo aburridos y sosos que son.

Óscar dice:

Si el libro está localizado (vamos, que sabemos los datos completos), sonia, el problema es que ya no se puede conseguir en ningún sitio.

Palimp dice:

Aquí va el enlace al libro donde está incluido. Yo lo tengo delante mío ahora mismo, por si a alguien le interesa hacer intercambio.

Óscar dice:

No vemos el enlace, Palimp.
🙁

Óscar dice:

Exactamente, ésa es la edición a la que me refería.
Ahora sí se puede ver el enlace perfectamente.

DeLiA dice:

No lo he leído pero me hizo recordar un libro que leí hace muchos años, capaz que tu me puedas ayudar…
Algo de mi memoria me dice Ray Bradbury insistentemente pero no estoy segura…
Era un libro con varias historias fantasticas, una de ellas se trataba de una profesora androide…
En la tierra de ese entonces existía aquello de la teleducación y resulta que el papá llega a casa trayendo como gran regalo una profesora androide como las de «antes», como el papá había ido a una escuela normal tenía hermosos recuerdos, pero no así el hijo ni la esposa que miran con recelo a la profesora y le reclaman el por que la compró…
Me acuerdo de la historia pero no recuerdo el autor…
Recuerdo incluso algunas de las otras historias que venían en el mismo libro :-S
Este cerebro tonto… olvido los nombres…
Recuerdo un monton de detalles sin importancia pero… los nombres… Uuuuugggg :-S
🙁
A ver si me das una ayudadita 😛

Óscar dice:

Pues así de pronto, me suena a Asimov, pero no lo puedo asegurar. Quizá Sihaya nos pueda decir algo, que tiene más memoria que tú y yo juntos.
🙂

Palimp dice:

El cuento lo tengo en formato electrónico, por si alguien lo quiere.

Óscar dice:

Te he enviado mail, Palimp.
Gracias.

Javier dice:

Hola:
Perdón por irrumpir de esta forma. ¿Podría apuntarme también al ofrecimiento de Palimp?
———–
El cuento lo tengo en formato electrónico, por si alguien lo quiere.
———–
Te he enviado mail, Palimp.
———–
Queda en evidencia que Oscar es más espabilado que yo 🙂
———–
Este texto es original y su autor es muy poco conocido en España.
———–
¿Por qué es tan poco conocido?
———–
Coincide que en Agosto pasado estaba hablando con unos amigos de este relato. No recordaba ni el título ni el autor ni la colección… ha sido un pequeño prodigio de memoria (y suerte) reconocer el título repasando los índices de las colecciones… he tardado un poco, como
se puede comprobar 😉
Recuerdo también haber leido una colección de relatos cortos (aún más que éste) de un autor español, y haber pensado mientras lo leía: «éste es el argumento de una película de Schwarzenegger», y «Caramba, éste también», y así sucesivamente. El relato que más recuerdo era uno en el que se soltaba un preso y los ciudadanos concursaban a cazarlo.
La colección es muy anterior a las películas, pero es más fácil recordar «Schwarzenegger» que el nombre del autor de los relatos, aunque fuera Fernández, Pérez o García. Sí, hombre, «Schwarzenegger», como el de Terminator… 🙂
De acuerdo, el ejemplo es malo. Es más fácil recordar «Asimov» que Fernández, Pérez o García, sobre todo si estos Fernández, Pérez y García no han visto que se pueda vivir profesionalmente de sus relatos. Asimov en su día dejó una plaza universitaria porque le salía más cómodo, satisfactorio y _rentable_ seguir con sus relatos.
De acuerdo, el ejemplo de Asimov también es malo: le prohibieron ponerse nombre artístico, el que tenía ya lo era suficientemente 🙂
-javier

Óscar dice:

😀 Sí, soy más rápido que el viento, hombre. ¿Lo dudabas?
Sí, es interesante lo que dices de los argumentos. Muchos de ellos son el origen de muchas películas que se han hecho muy conocidas, los últimos ejemplos, dos de Spielberg:
Inteligencia Artificial, basado en Los superjuguetes duran todo el verano, de Aldiss.
Minority Report, basado en un cuento de Philip K. Dick.
Lo que ocurre es que muchas películas cambian lo suficiente el argumento como para no tener que poner los créditos.

Javier dice:

———-
más rápido que el viento, hombre. ¿Lo dudabas?
———-
No, no, en absoluto. Lo decía en el sentido de que le habías enviado mail a Palimp… de donde se deduce que sabes obtener su dirección. Yo no sé, aunque deduzco que debe haber una forma, ya que la dirección es campo obligatorio.
Tampoco sé poner formato correcto a las citas (como queda lamentablemente de manifiesto 🙂 ni a los smileys, ni a los enlaces. Gracias a todos por soportarme.
Si coincide que Palimp lee esto, quizás no le importe mandarme copia de «and madly teach». Mi e-mail lo puede sacar de la web (a eso sí se acceder 🙂
Curioso nick, Palimp. ¿Tal vez inspirado en esto?
http://es.wikipedia.org/wiki/Palimpsesto
Como la memoria funciona de esa forma, me ha venido un «flash» de esos, con la máscara de gas y el título en mayúsculas: «Futuro Imperfecto»
Esto del internés es fenomenal, porque namásconeso es uno capaz de hacer prodigios, como poner un dibujo chulo
http://cgi.ebay.es/Nebulae-2-50-FUTURO-IMPERFECTO-DOMINGO-SANTOS_W0QQitemZ290000617698QQihZ019QQcategoryZ2229QQcmdZViewItem
y además enterarse de que era Domingo Santos, y no Fernández ni García, como se llamaba el autor
http://es.wikipedia.org/wiki/Domingo_Santos
Y con un poco de paciencia hasta puede uno hasta intuir de dónde habrán copiado los de Wikipedia su artículo
http://www.abast.es/~carlosg/cf&f/autores.html?/~carlosg/cf&f/autores/santos.html
sacar fotos del señor en cuestión
http://dreamers.com/libroscf/santos.html
y fotos menos antiguas, donde uno se entera de que es autor de Gabriel, y Gabriel revisited
http://aroz.izar.net/libro33.htm
y recientemente premio Gabriel
http://www.aefcft.com/varios/santos.htm
vamos, que su bibliografía pone «página 1 de 10»
http://www.ttrantor.org/AutPag.asp?autor=Santos%2C+Domingo
Leyendo la lista de relatos en
http://www.ttrantor.org/VolPag.asp?volumen=8435003191
llego a la seguridad de que efectivamente, el relato que yo decía acerca de la «caza del hombre» era «el programa»
Con esto del internés, da igual tener mala memoria. Ahora sólo me queda acordarme de para qué escribía yo esto 🙂
-javier
P.D.: ¿leerá Palimp esto? ¿me podrá mandar copia? 🙂

Óscar dice:

😀 😀 😀
¿No te acordabas al final de por qué escribías eso? 😀 Bueno, en cualquier caso es mi obligación decirte que no trapicheamos con obras protegidas con derechos de autor, que eso está prohibidísimo y que no se debe hacer. Y que si lo haces te pueden poner una multa para que se te quiten las ganas. Dicho esto, la dirección de Palimp –que, por cierto, tiene un blog recomendable del todo, si vas a la página principal de este blog, en la barra de la derecha, en los enlaces está, ande dice «normalizados»– la obtuve de la base de datos de usuarios, cuando dejas un comentario es obligatorio dar una dirección correcta… acabo de perder el hilo.
Bueno, sí, que hay una copia del texto en Bruguera, el número 193 en la colección «El libro amigo», que puedes encontrar con relativa facilidad en tiendas de segunda mano.
Lo de citar, ni idea yo tampoco, los gestos, con que quites la nariz, hecho.

Javier dice:

———
> Lo de citar, ni idea yo tampoco
———
Bueno, los indentados del artículo inicial te quedaron muy bien 🙂
———
> no trapicheamos con obras protegidas con derechos
———
Mensaje recibido. Debo haberme confundido con lo de Nino Bravo, que son 40 años desde que murió, no desde que publicó las canciones. A todo esto, ni siquiera he buscado a ver si Lloyd Biggle (Jr.) ha muerto o no. Verás como me entra complejo de buitre.
———
> Bruguera, el número 193
———
No, bueno, si lo he leido, en concreto el número 3, el de la portada que parece un pajarraco (de niño me parecía un pajarraco)… si habéis sacado la portada y todo (Palimp la encontró).
http://dreamers.com/libroscf/lamigo0193.html
Uy qué petardo soy, si es que la numeración es así 🙂
A ver que haga cálculos, lo leí hace la friolera de… a ver, la primera vez hace unos 25 años, y la segunda a lo mejor hace… jo, hace 20 años. Es significativo que en la 2ª lectura me impactara mucho más «un mensaje de Caridad», vamos a ver… claro, la edad. Qué romántico, una historia de amor a través de los siglos, salvando a la chica mediante búsquedas bibliográficas y dejándose mensajes en la roca del oso. Bueno, pues con 13 años se ve que impresiona mucho más «and madly teach» que «message from Charity». Ahora lo que me impresiona son las faltas de horticultura en la transcripción del título original (si tienes tu ejemplar a mano, compruébalo 🙂
La versión electrónica era para ofrecérsela a estos amigos que te decía. Los problemas de actitud que creo recordar se mencionaban en el relato, los tenemos todos aquí. Todos esos y más. No hemos llegado aún a que los profesores se tengan que desnudar.
———
> ¿Por qué es tan poco conocido?
———
No tan desconocido
http://209.85.129.104/search?q=cache:XhY7xRC0eC0J:www.upf.cat/dret/adm/curricvcast.htm+%22ense%C3%B1ar+locamente%22&hl=es&ct=clnk&cd=18&gl=es
Aunque puede que esa referencia se deba a que el título ya venía de antiguo, de 1949-50 «A layman looks at public education». Recordad que en inglés «public» es la privada.
Bueno, que seguiré buscando, a ver si en youtube alguno se ha entretenido en grabar el libro pasando las páginas ;-). Gracias por el rato de charla, Oscar.
-javier

Óscar dice:

Javier, para editar los artículos hay unos botones que te ahorran bastante tiempo (los llaman WYSIWYG, que parece un nombre de pokémon) y puedes hacer un par de cosas, pero con los comentarios, que hay que andar con el HTML, pues la cosa está peor.
La que me impresionó –por mala– es la de Juana de Arco, que tiene mandanga. De este libro, la mejor para mí es ésta de la que hablamos, el resto –y el resto de la colección– no se salva, creo yo, es para los muy devotos del asunto.
Oye, y gracias a ti por los comentarios. Date un paseo por los otros textos, hay algo de ciencia-ficción por ahí, si te interesa el tema.
Saludos.

sihaya dice:

A ver, lo de que sea poco conocido… pocas historias cortas son conocidas, a menos que luego se haga pelis de ellas, habéis nombrado dos, pero, por ejemplo de Philip K. Dick han hecho no sólo Minority Report, sino también Paycheck, Desafio Total, Blade Runner…
De Roald Dahl y su «Tales of the unexpected» -Cuentos de lo inesperado- Hitchcock cogió muchos para sus cortos, así que si no lo has leido todavía, corre, corre. Según una amiga de mi madre «mi vida nunca volverá a ser igual después de leer esto». Bueno, me estoy yendo… ayudaría con lo de la androide-profe de DElia pero sólo con esos datos, tiene razón Óscar,suena a Asimov… ¿más datos? ¿Recuerdas otras historias? ¿Era de un sólo autor?

Javier dice:

Hola, DeLiA, sihaya,

Era un libro con varias historias fantasticas, una de ellas se trataba de una profesora androide…
En la tierra de ese entonces existía aquello de la teleducación y resulta que el papá llega a casa trayendo como gran regalo una profesora androide como las de “antes”, como el papá había ido a una escuela normal tenía hermosos recuerdos, pero no así el hijo ni la esposa que miran con recelo a la profesora y le reclaman el por que la compró…

He estado releyendo «Robbie» y se me ocurre que te pueda haber gastado una mala pasada la memoria… al estilo de las que a menudo me juega la mía, haciéndome por ejemplo no reconocer el nombre de Brian May o no reconocer como original la propia versión de «Grand Finale» de Mike Oldfield 🙂
¿Puede que sea Robbie el relato que intentas recordar? Ahí va una serie de detalles para poder descartarlo o reconocerlo: era el primer relato de «Yo Robot»; Robbie era «chico» (al menos en la traducción que yo tengo), y Gloria era la hija; el relato comienza con un juego del escondite, que Robbie deja ganar a Gloria; el padre defendía el uso de Robbie, Gloria estaba encantada con él, pero la gente del pueblo cotilleaba y la madre propone deshacerse de Robbie.
Se me ocurre que la defensa que hace de Robbie el padre (al final el truco que idea para que la madre lo acepte casi acaba mal) pueda ser lo que se haya mezclado con «And madly teach» en la descripción del relato.
Por curiosidad, sería el próximo año 2008 cuando Susan Calvin entrara en US Mechanical Robots and Men. A Robbie lo habrían desguazado este año, 2007, 11 años después de ser construido y vendido, en 1996. El relato de Robbie sucede aparentemente en 1998 (hay una errata en mi versión, pone 1989 en algún momento), y Susan Calvin tendría entonces 16 años (si es cierto que nació en 1982) o sólo unos 10 años, si hay que hacer caso literal a lo que dice el relato. Se me ocurre que pueda estar mal traducido «una chica con aspecto de unos 10 años» de un original inglés «con aspecto de teenager». Por cierto, mi versión es de 1983 (Edhasa Nebulae 8ª edición Diciembre), es una lástima, hubo una 7ª edición en abril de 1982, el año de nacimiento de la doctora 🙂
Me extraña no haber repasado las fechas ninguna de las veces que lo he releido 🙂
¿Era ése el relato? ¿Hay más pistas?

DeLiA dice:

Javier :
No, lamentablemente no es esa la historia… aunque suena bien… /guiño/
Cuando regrese a la Universidad haré una búsqueda intensiva por los textos de Asimov… :S
Sihaya :
Si, en realidad son muy pocos datos :.
Otro de los cuentos que aparecian ahi en el libro (que era casi del tipo de «bolsillo» que les dice Oscar) se trataba de una excursión al pasado…
Era una Agencia de Turismo que llevaba a personas al pasado, en este caso la idea era que querian cazar a un dinosaurio (no lo recuerdo muy bien pero creo que era un tiranosaurio) pero era uno que estaba enfermo o que estaba por morir, la idea era matar a ese para no hacer nada que pudiera cambiar el «futuro»…
Le insistieron eso una y otra vez a uno de los sujetos, que era importante incluso no salirse del sendero que estaba trazado… cazan el dinosaurio y en el proceso el sujeto sin querer pisa fuera del sendero… estan retornando al presente cuando el sujeto se fija que muerta en su bota hay una pequeña mariposa (u otro bichito de ese estilo)…
Llegan al presente y descubren que… todo ha cambiado…
De ese me acuerdo con absoluta claridad tambien…

Javier dice:

Entonces me rindo con total seguridad 🙂
No he leido eso, pero la colección de relatos tiene que ser interesante. Al menos, esos dos me llaman la atención. Si terminas recordando el título y/o autor, ¡¡¡coméntalo, por favor!!! 🙂

Javier dice:

La profesora permaneció durante un segundo ante la cámara ataviada solamente con unos “shorts” y un sujetador. […]

Sí, tiene una profesora que se desnuda, pero el erotismo de la escena es cero.

Hola de nuevo, Óscar y compañía:
Estoy un poco acongojado, que diría el malogrado… hmm, olvidé el nombre, tenía de apellido un nombre, bigotazos canosos y tono nasal, y cubrió la noticia de que a un pesquero le aterrizó un helicóptero encima. ¿Pascual? ¿Braulio? Imposible, con esta memoria.
Pues eso, que estoy acongojado porque curioseando por ahí encontré esta noticia.
Prefiero no poner los enlaces porque
– siempre quedo en ridículo, no sé poner los tags esos, ya quedé bastante en evidencia intentando poner la comparación del poblado Nuba con Naboo 😀
– no sé si el de la «estudianta» es peor que el de la «profesora»… y tampoco me tranquiliza demasiado el comentario de «y cómo sabes que es la profesora» (bueno, un poquitín sí que me tranquiliza)
– en otros vídeos aparecen unas ventanas rojas que me suenan demasiado
En fin, que entenderéis por qué iba buscando «Madly Teach» por ahí 🙂
P.D.: Creo que va a ser de la colección «libro RTV» la Madame Bovary que yo pueda haber leido. Me ha hecho gracia encontrar a Palimp buscando a ver si existe Mdme.Bov. en esa colección. Si encuentro el comentario de las fechas y el narrador omnisciente te lo transcribo, Óscar. Lo que no sé es cuándo lo conseguiré :S
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Javier dice:

Javier Basilio se llamaba, me acabo de acordar 🙂
El patrón del barco se «acongojó» cuando va y se le posa en toda la cubierta el helicóptero. Ahora que lo pienso, si hubiera caido en el agua se habrían roto las hélices y a lo peor hubiera muerto alguien atravesado por los fragmentos, así que mejor sobre la cubierta que en el agua por los alrededores.
Pasa algo raro en la Wikipedia, parece que hayan quitado recientemente la foto de Javier Basilio, pero aún está cacheada en Google.
http://images.google.com/imgres?imgurl=http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/8/8d/Basilio.jpg&imgrefurl=http://es.wikipedia.org/wiki/Javier_Basilio&h=202&w=153&sz=25&hl=en&start=1&tbnid=IJKDhYm__AfVrM:&tbnh=105&tbnw=80&prev=/images%3Fq%3Djavier%2Bbasilio%26gbv%3D2%26svnum%3D50%26hl%3Den%26sa%3DG

sihaya dice:

¡He encontrado al final el relato del hombre que se sale del camino y pisa la mariposa! Se llama «A sound of thunder» y, efectivamente, Delia, era de Ray Bradbury.

DeLiA dice:

¡¡¡¡Siiiiiiiiiiiiiiiii!!!! 😀
Sihaya eres una idola…. idolaaaaaaaaaaa 😛
Ese exactamente es el título de la historia, y apenas lo leí la maraña de telarañas y nubarrones de mi cerebro se deslizaron por fin dejando pasar la luz 🙂
Gracias…

sihaya dice:

¡Qué guay! ¡La ilusión de mi vida era ser ídola! :)) Me alegra haberte ayudado con el título :P. ¿Con esos datos tienes ya para el título del primer relato que comentabas -el de la profe-? Me intrigó, pero el que más me «sonaba» era el de la mariposa. En lo que tengo yo de Bradbury el de la mariposa está «suelto», no en una colección de relatos.

Óscar dice:

De verdad, me fascina la memoria que tienes… ¿o hay truco?, porque es que no es ni una novela, es una historieta que probablemente no pase de cuarenta páginas.

sihaya dice:

No es una cuestión de memoria, sino de insomnio. Precisamente muchas veces leo relatos cortos porque si la novela me engancha, se me hacen las 9 de la mañana tranquilamente. Si te engancha un relato corto, como mucho vas a dormir 10 minutos menos y si son relatos cortos conocidos, mejor, así que hace poco estuve releyendo y salió ese.

DeLiA dice:

Idola de todas formas… 😛
Jejejejeje…
Que no es poco mérito el acordarse de la historia que yo había preguntado /guiño/

DeLiA dice:

¡Ah!
Creo que con esos datos dengo de sobra 😛
Gracias 😀

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