Sputnik, mi amor

MURAKAMI, H., Sputnik, mi amor, Barcelona, Tusquets, 2005
Pág. 155
Si se me permite usar otra vez el ejemplo de los hermanos siameses, éstos no tienen por qué llevarse siempre bien. No tienen por qué esforzarse siempre en comprenderse el uno al otro. Lo más frecuente es, más bien, lo contrario. La mano derecha no sabe lo que hace la izquierda y la izquierda no sabe lo que hace la derecha. Entonces nos sentimos confusos, nos perdemos... y chocamos contra algo. ¡Badabum!

Comentarios

sonia dice:

Mientras se pongan de acuerdo para dar palmas…

Óscar dice:

😀
¿Por qué tienen que aplaudir? ¿No pueden guardar un respetuoso silencio?

sonia dice:

Hay cosas que emocionan tanto que no puedes reprimir el impulso de un aplauso.

Brixta dice:

Como se llama ese libro en ingles? Es que lo mismo lo he leido o es el que tengo pendiente.
Es increible las traducciones que hacen de los titulos, tnato de libros como de peliculas. Los cambian totalmente.
Por ejemplo, Tokio Blues es Norwegian Wood, que sale todo el rato en el libro.

Deja un comentario