Xabier Puente

Gracias a Sfer -a la que hay que visitar, siempre encuentras cosas interesantes en la Librosfrera- he encontrado esta entrevista a Xabier Puente, Premio de Literatura Infantil y Juvenil 1995.
Dice cosas como:

-‘Para qué leer’ es el título de su ponencia.
-Es la primera pregunta que debe hacerse la sociedad y los políticos. No vale aquello de que lo que importa es que lean, no importa qué. Para que lean el ‘Marca’, yo no me molesto.
-¿No defiende la lectura como pasatiempo?
-Sí, pero no es lo importante. Hay que leer para formarse, es una manera de adquirir experiencia. La vida es muy corta para perder el tiempo leyendo tonterías.

Comentarios

Maria dice:

Ahi va mi barbaridad,mi “nunca debiste decirlo”.¡Qué bruta!:
Por supuesto que hay que leer,por supuesto.Y es que hacerlo es una buenísima manera de formarse. Quizá la mejor,pero….no es la única.
La vida se aprehende de muchísimas maneras:se escucha,se ve se palpa,se procesa conscientemente y ¡zas! me lo quedo para mi para siempre.
La sabiduría histórica se puede recopilar escuchando mucho, muchas veces a mucha gente mayor. La vida está en ellos y si los atiendes cuando hablan ,aunque sea de cosas subjetivas,puedes sacar muchísimas conclusiones que te formen,y con una ventaja: no has de padecer lo que él puesto que el sujeto paciente no eres tú sino otro.
Otra cosa es que hablemos de acúmulo de conocimientos. Para eso lo escrito es estupendo porque “más vale un lápiz corto que una memoria larga”.
Pero es que en realidad ¿qué es ser culto?.-¿Amontonar datos o resolver,de una vez por todas, cómo vivir la vida?
Uhmmm no se. Demasiado espeso esto.
Si tú estás hecho un carroza,yo ni te cuento.
Sólo quería reivindicar una cosa: LEER NO ES LA ÚNICA MANERA DE APRENDER. ¿O sí?
Saludos.

Óscar dice:

Hola, María:
No, no, no, ¡claro que no es la única! Sin embargo sí es una manera que olvidamos muchas veces. La lectura como aprendizaje es lo que defiende Puente, pero no como forma exclusiva de aprender.
Respecto a la pregunta, ¡pues bien andamos! Lo de qué es ser culto es complicado, aunque se piensa habitualmente que culto es quien tiene una gran cantidad de datos en la memoria, cual disco duro. Que queramos redefinirla, en nuestro derecho estamos, claro que sí, ahora bien, sí es importante distinguir el que tiene muchos datos en la cabeza del que tiene buena memoria, que para mí no es lo mismo. Los datos pueden aprenderse a través del estudio, de la lectura o de la propia experiencia.
Gracias por la aportación.

Maria dice:

Please explain: diferencia entre acumular datos en la cabeza y tener buena memoria

Completamente de acuerdo con Xabier Puente. Uno de los dogmas de la corrección política actual en España, especialmente en proximidad de determinadas fechas “mágicas” (Día del Libro, como si todos los días no lo fueran, Ferias varias, etc…) estriba en cantar las maravillas de la lectura y del libro como tales, sin distingos. Si los libros son, como dijo el clásico, “mis amigos muertos”, yo, que tan cuidadoso soy en elegir los vivos, igualmente hago con ellos. Lo mismo que trato de no perder el tiempo hablando de vaguedades con la primera persona que se me cruza, trato de escoger muy bien a quién le daré mi tiempo de lectura. La vida es, en efecto, demasiado corta para perder el tiempo leyendo tonterías.

Óscar dice:

María: ¡Qué mal me explico! Creo que hay personas que, independientemente de su capacidad para memorizar datos y por haber leído mucho, por haber estudiado dos carreras o por haber tenido una serie de experiencias que le han condicionado, conocen un tema a fondo o son capaces de distinguir la paja de lo que no lo es, o saben reaccionar ante los acontecimientos a su alrededor de manera más adecuada para la consecución de sus objetivos. Otra cosa es que alguien tenga una buena memoria fotográfica, por ejemplo, y pueda decir de carrerilla la lista de los reyes de Inglaterra a la primera. Estos últimos no son para mí especialmente sabios. Los primeros, depende. Muchas personas mayores son sabias no porque hayan estudiado mucho o porque tengan una buena memoria, sino por la cantidad de datos que tienen procedentes de su experiencia. También está claro que lo de ser sabio es ambiguo y cada uno podemos tener una opinión de lo que significa.
Quizá el problema esté en el uso de la palabra memoria.
Doctor: Tienes toda la razón. Hay que ser selectivos, sea cual sea el crtierio, con la cantidad de libros buenos e interesantes que hay por ahí, no tengo ningún reparo en reconocer que me he equivocado y dejar una lectura a mitad. Antes no era capaz, ahora sí.

hukes dice:

He sido enemigo de la actividad de la lectura para estudiar.
Para mí el leer un acto placentero. El problema es que desde la escuela OBLIGAN (¿u obligaban?) a leer, lo que hace que el alumno odie la actividad simplemente porque es impuesta (sin contar que los títulos no le son interesantes al alumno).
El hábito de la lectura no se adquiere por imposición. El hábito se adquiere por aburrición y/o por curiosidad. Porque sólo así, el lector en potencia a experimentar ese placer que es leer. Él mismo tiene que descubrirlo, no hay de otra. Si se lo imponen, nunca va a encontrar lo que otros le dicen que hay en la lectura y la obligación va a hacer que termine aborreciéndola.
Si se lee, es por placer. Y no hay mejor manera de aprender que por medio del placer.

maria dice:

Óscar:estábamos diciendo lo mismo. Te explicas estupendamente.
Sólo decir, no se si por pesada o por rebelde, que estudiar una carrera no creo que
capacite mucho para afrontar, o solucionar, situaciones nuevas en las que nos encontramos
continuamente. Hoy en dia, sobre todo, basta con ser “aplicado” para sacar adelante una
carrera.

Óscar dice:

Claro que sí, Doctor. Es fundamental lo que dices. La selección de títulos para los alumnos de enseñanzas obligatorias en España es una locura. No digo que “Los milagros de Nuestra Señora” no sea un clásico, o el “Libro de buen amor”, o el mismísimo Quijote. Pero no puede ser una lectura obligatoria para chavales de catorce años, francamente. La escuela debería enseñar a leer, a apreciar la literatura y eso debe empezar por adecuar las exigencias de los itinerarios curriculares. Hay literatura infantil y juvenil muy buena y muy divertida.
María, tienes toda la razón, el ser licenciado no implica estar capacitado para afrontar las situaciones nuevas en las que nos encontramos, como decías, ni para desempeñar una profesión.

Maria dice:

Óscar, en mí opinión, la lectura es como el paladar;se educa. Hay que “probar” un título y si te gusta, adelante. Si no, se intenta con otro hasta encontrar los sabores que te agradan.Es, efectivamente, cuestión de placer y por lo tanto nunca puede tener carácter obligatorio.Ha de ser una acto absolutamente libre y particular.

Óscar dice:

Claro, pero es como con la música, el deporte, la pintura,… en mi ideal de enseñanza, las escuelas primaria y secundaria deberían educar los gustos musicales, literarios, etc. Igual que con la comida: los comedores deben tener menús equilibrados y contar con educadores que ayuden a los niños a aprender a comer. La escuela puede, con medios y voluntad, enseñar esas cosas, junto con las familias. Incluso la televisión, internet… todo con lo que los niños están en contacto hoy día forma parte de la educación y, por lo tanto, tiene que tener un rincón en la escuela.
Y ¡gracias por tus aportaciones!

Maria dice:

¡Estupendo!,te explicas muchísimo mejor que yo.”Debes haber leido mucho más”.
El tema da para mucho pero creo que estoy totalmente fuera de contexto con tanto charrar así es que os dejo.
¡Gracias a vosotros!

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