Dieciséis personajes

He decidido que paso de creerme los comentarios de la crítica a las novelas de menos de cincuenta años. Todas, absolutamente todas, dicen que si los personajes son complejos, que si evolucionan, que si no están descuidados, … las mismas bobadas de siempre.
¿No os habéis dado cuenta de que ahora todos los críticos hablen de personajes y de “problemáticas” y de clichés y de evoluciones varias? Las novelas no tienen que ser buenas porque tengan unos personajes estupendos –ejemplos en la literatura hay a capazos– o porque reflejen fielmente la “problemática” X o la “problemática” Y. La literatura puede ser buena por mil razones, lo que pasa es que está de moda hablar de personajes por aquí y personajes por allá, y no hay una sola reseña que no hable de los magníficos personajes. Parece que de 100 best-seller que se publican en España, 97 destacan por la elaboración de sus personajes, dos presentan situaciones desarrolladas con gran maestría narrativa y la última habla de la vida misma –cómo odio esa combinación de palabras–, de cómo vivirla y de lo que podemos aprender sobre las próblematicas vitales de nuestro tiempo, por supuesto, a las que se enfrentan los personajes:

  • una trama complejísima sin descuidar los personajes [sic.]. Traducción: no hay nada que decir de los personajes, pero hablo de ellos para que no quede.
  • … el autor se plantea situaciones que recuerdan a los más manidos clichés y las resuelve con una gran maestría narrativa y con el paulatino desarrollo de los personajes. Traducción: está lleno de clichés.
  • … me gusta pensar que en este último libro como en un potente reflector que brilla por entre las áreas más oscuras de los otros tres libros. Tal vez no ate pulcramente todos los cabos, pero al menos la historia resultará más comprensible. Traducción: Los otros tres eran un bodrio y éste es un disparate.
  • … los personajes son otra pieza básica. Hay muchos y variados, de modo que es difícil no encontrar alguno con el que identificarse. Traducción: estereotipos a gogó.
  • … si el punto fuerte de AUTOR son sus evocadoras descripciones de la naturaleza, su punto débil es el romanticismo. Traducción: el punto débil del autor de la reseña es la teoría literaria, que no sabe qué narices es el romanticismo.
  • … no es tanto una novela sobre el suicidio como sobre la vida, o mejor, sobre cómo vivirla. Traducción: no sé qué decir, me han encargado una reseña y esto siempre queda estupendamente.

Vamos, que el cogollo está en los personajes, los personajes son lo más y todos los libros presentan personajes bien estructurados y desarrollados.
¿Cuántas veces he dicho la palabra “personajes”?