Philip K. Dick

Hacía un par de semanas que no hablaba de algún autor.

Sihaya me prestó hace unos doce años –que sí, que me acuerdo que lo empecé a leer en un tren de camino a La Cañada para ayudar a tú ya sabes quién– El padre-cosa, una recopilación de cuentos breves de Philip K. Dick que me puso los pelos como escarpias: empieza con el del ojo que observa al narrador –digno de Ibáñez Serrador– y continúa con la invasión de los alienígenas à la Body Snatchers –que con el à la le damos más clase al asunto–, vamos, directo al ruedo. De la mitad de los cuentos ya ni me acuerdo, pero sí me quedé completamente embobado. Es uno de los libros de ciencia-ficción que más me ha animado a leer más del género, y no me voy a poner a discutir sobre si es un género o no, que me cansa el tema.

Los que más me gustan de Dick:

  • Ubik –que ahora está en La Factoría de Ideas, creo que hay una edición a siete euros en FNAC–: The novel takes place in the North American Confederation in 1992. The protagonist is Joe Chip, a debt-ridden technician for Glen Runciter’s «prudence organization,» which employs people with the ability to block certain psychic powers (for instance, an anti-telepath can prevent a telepath from reading a client’s mind). The company’s main adversary is Ray Hollis, who leads a group of psychics (Hollis appears only briefly in the novel). Runciter runs the company with the assistance of his deceased wife Ella, who is kept in a state of «half-life,» a form of cryonic suspension that gives the deceased person limited consciousness and communication ability. While the confusion between real and unreal, obscured by the perception of the main character(s), is common in Dick’s work, in Ubik this confusion occurs in more than one way. Given the premise of half-life (the term is related to radioactive half-lives in that the partially dead person continues to slowly die and eventually is completely dead), one puzzle lies in resolving the false reality of the deceased with the real perceptions of those who are still alive.
  • El hombre en el castillo –descatalogada hace mil años– es una ucronía no tan inquietante como otras. Dick escribió esta novela usando el I Ching, según declaró él mismo. Puede ser verdad o no, pero con lo zumbado que estaba me lo creo perfectamente. También se insipiró en Bring the Jubilee, de Ward Moore, en la que aparecen los EEUU después de una victoria de los confederados en la guerra civil –hay una película con el mismo tema, CSA: The Confederate States of America, de 2004, que recomiendo ver, por supuesto–: The Man in the High Castle underwent its point of divergence from our own world due to the assassination of President Franklin D. Roosevelt in 1933. He was succeeded by Vice President John Nance Garner, who was subsequently replaced by John W. Bricker. Neither man was able to revive the nation from the Great Depression, and both clung to an isolationist policy related to the oncoming war. Due to poor U.S. economic performance and isolationism, Britain and the rest of Europe fell to the Axis Powers. Russia collapsed in 1941 and was occupied by the Nazis, while most of the Slavic people were exterminated. The Slavic survivors of the war were confined to «reservation-like closed regions». The Japanese completely destroyed the United States’ Pacific fleet in a much more expansive attack on Pearl Harbor. Due to Japan’s expanded military capabilities, it was able to invade and occupy Hawaii, Australia, New Zealand and the Southwestern Pacific in the early forties. After this, the United States fell to the Axis, with many important cities suffering great damage.
  • Algunos añadirían, por supuesto, ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?, que dio lugar a la película Blade Runner –a mí no me gustó tanto como las anteriores, la verdad–: «Do Androids Dream of Electric Sheep?» takes place in 2021 (in the original publication, the story takes place in 1992.) several years after the fallout resulting from «World War Terminus» destroyed much of Earth. In the aftermath, the United Nations encourages people to emigrate to off-world colonies to preserve the human race from the effects of the radioactive dust. One incentive is that each emigrating family will receive a custom-built android servant (derogatively referred to as an «andy.»). The people who remain on Earth live in cluttered cities where radiation poisoning causes significant illness and gene damage. All animals are endangered. Owning and caring for an animal is considered a civic virtue and a status symbol, depending on the rarity of the species. Animals are bought and sold according to the price of the latest Sidney’s Catalog; extinct animals are listed at the price of the last example sold. Some people who cannot afford an animal choose to buy an artificial, robotic animal to maintain social standing. The protagonist Rick Deckard owned a sheep, which died of tetanus and was replaced by an electric replica to maintain the illusion of animal ownership.
Fotograma de la película Blade Runner.

Dick se estudió filología alemana en la Universidad de California–Berkeley y sufrió episodios psicóticos tras los cuales afirmaba que estaba en contacto con una entidad suprema y que estaba siendo vigilado por el FBI o la KGB, y no estoy diciendo que exista una conexión entre sus estudios por una parte y sus visiones y adicciones por la otra, conste. En sus obras siempre hay una obsesión por las enfermedades mentales y por la distinción entre realidad y ficción.

El buen hombre publicó la friolera de 44 libros y ocho de sus historias se convirtieron en películas, entre ellas Blade Runner –de Ridley Scott– y Minority Report –de Spielberg–, aunque esta última es poco fiel al original. También redactó un diario de 8.000 páginas –¡8.000!– llamado Exégesis

Merece la pena leer a Dick.

Enlace a la página oficial de Philip K. Dick.

Comentarios

Óscar dice:

Perdón por el desastre de plantilla. No sé qué puede haber pasado. Intentaré solucionarlo a lo largo del día. 🙁

sihaya dice:

¡Ooooooh! Te acuerdas y todo de cuándo te lo dejé. A mí particularmente me gustan mucho más los cuentos cortos que las novelas. Digamos que en las novelas le da demasiado tiempo a rayarse (rallarse? Siempre he tenido problemas). Por cierto, si quieres más cuentos cortos, tengo varios más: «La segunda variedad» y «El Padre-cosa y se estén reeditando porque no llegaron a traducirse todos al español. En Internet se puede encontrar una recopilación traducida de los que faltan, pero, aunque es de agradecer por el curro que supone traducir gratis , están en «español neutro» y, por muy concienciada que una esté respecto a no ser centralista, me sigue chocando que «renten carros». (No se me enojen ahora los blogueros del más allá :-D, es cuestión de costumbre, no que piense que no es correcto)

Óscar dice:

¡Claro que me acuerdo!
Los cuentos son bastante irregulares, los hay que me gustan mucho y otros bastante menos, incluso algunos me parecen horrendos. Pero las novelas son más constantes –las que he leído, que aún me faltan muuuuuchas– y son las que más puedo recomendar. Es verdad que en Ubik el asunto se lía tanto que al final tienes que leer con mucha concentración del follón de personajes y (no–)realidades o realidades paralelas. Supongo que depende del ánimo y la intoxicación que llevara se atrevía más o menos a liar la madeja.
Las traducciones que circulan por ahí sí son de agárrate y los blogueros de más allá seguro que nos comprenden porque les pasará lo mismo que a nosotros desde que las películas de Disney dejaron de llegar aquí con el doblaje mexicano.
Por cierto, un aplauso para mí, que he conseguido mantener la barra lateral en su sitio, arf, arf, arf.

Jazlima dice:

Todavía me debo leer algo de este autor… tendré en cuenta tus recomendaciones.

IxcheL dice:

Ya se nada que ver con el texto pero…
Deseo que este cierre de año sea el mejor y que este nuevo año el ciclo que inicia se de la paz espiritual para lograr tus propósitos.
Un abrazo feliz año.

sonia dice:

Yo tengo por casa Ubik, gracias a mi chico, y no sé si algun otro y sé que le gustó mucho este autor.
En cuanto a lo de las traducciones, estoy con Sihaya. ¿Habeís probrado a ver Star Trek en gallego? oir a Spock diciendo «carallo» no tiene desperdicio. 😀

Palimp dice:

Es mi autor preferido de ciencia ficción. Tiene pocas novelas ‘perfectas’, pero un universo particular y fascinante. De las que nombras, me quedo con ‘Ubik’, quizá su mejor novela -y sin duda la más redonda-.
Hay una biografía en castellano ‘Yo estoy vivo y vosotros estáis muertos’ que también pone los pelos como escarpias. Se puede decir que Philip K. Dick no estaba muy bien de la cabeza. Sólo una anécdota: estaba en Canadá sin trabajo y sin dinero y consiguió que le admitieran en una clínica de desintoxicación de drogadictos ¡aunque pesaba más de cien kilos!
Siempre me ha resultado curioso que siendo un escritor de ciencia ficción un tanto extraña y no excesivamente comercial o al uso tenga tantas obras adaptadas al cine. Adaptaciones muy libres, cierto, pero eso es algo bastante normal. Me quedo con ese ‘Desafío Total’ de final abierto.

sonia dice:

Los muñequitos con sonrisa dan miedo, parece que te van a morder. Me recuerdan al dientes de tiburon de James Bond.

Óscar dice:

IxcheL: Gracias por los deseos. Te mandamos a ti otros tantos. Seguro que el 2007 será mejor que éste que acabamos. Mil besos.
Jazlima: Corriendo a comprártelo, que merece la pena.
Palimp: Desde luego que le patinaban las neuronas a este señor. En lo que yo no había pensado es en lo que dices de que se han adaptado muchas obras de él, más que de cualquier otro –fíjate en los pobres Asimov, Ballard, Wyndham, Heinlein, con una cada uno…–. Es verdad. Puede que el secreto esté en que tiene muchos de los elementos de la ciencia-ficción de los ochenta –realidades paralelas, consumo de drogas, esferas de datos– en historias sesenteras que envejecen bastante bien –no como Heinlein, por ejemplo– y que parece que ahora son los temas más importantes. También tienes razón con lo de que es una ciencia-ficción rara y poco comercial. Por mucho que digan, a mí no me parece tan fácil de leer, al contrario, hay que estar muy concentrado para enterarse bien de por dónde va el argumento, quién es quién y dónde están o si estamos en la realidad A o en la B.
Sonia: ¿Tanto yuyu te dan? Pon un asterisco, a ver qué pasa…

sihaya dice:

¿que Heinlein ha envejecido mal? ¿cómo osas? aquí y ahora te conmino a que me expliques esas palabras que de tu boca salen, pardiez. ¿Será que te refieres a Arthur C. Clarke?
Indignada me hallo 🙂

Óscar dice:

Heinlein, un carcamal, y el otro que mentas, peor me LE pones, que desde que hay dos soles en la Tierra, gomitando que me encuentro entoavía. Y la puerta al verano me pareció un tostón como la copa de un pino y no paraba de ver Buicks del 59 pink eléctrico por las calles y cortes chanel en ellas, que lo sepas. 😀

sihaya dice:

Alaaaaa, lo que ha dichoooooo. Pero, hijo mío, si sólo te has leido «La puerta al verano» no cuenta. Heinlein es bastante irregular y junto a grandes libros («La Luna es una cruel amante», «Forastero en tierra extraña» o «Historias del futuro I y II» -recopilación de cuentos, con lo cual también con altibajos-) tiene grandes cagadas («Tropas del espacio», «El gato que atravesaba las paredes» y «Puerta al verano»), asíN que a menos que me pongas otro ejemplo no me vale como argumentación para «carcamal».

sihaya dice:

Nu sé por qué me ha salido el smiley guiñando un ojo, no era mi intención y, ya que estoy, ¿cómo se ponen las cursivas en los comentarios? No lo encuentro…

sonia dice:

¡¡¡Ahhhh!!! que lindo!!!!. Claro que ahora que lo pienso, ¿es una estrella o un muñeco estrellado? *

Óscar dice:

Sihaya, la que uno se lee de Heinlein pa empezar, ¿cuál es? Pues la de los soldaditos, y es un tostón soberano, después cogí la de La puerta…, que estaba de oferta (dos veinte duros –es un decir–, llena de erratas, en Puzzle), y cuando van dos bodrios, la tercera te da una pereza que te mueres. Eso te pasa por no haberme asesorado como debes, pero casi estoy por decirte que la peli de la primera me gustó más que el libro –rasgón de vestiduras, sí–, que además me recuerda a la historia del cosmopitufo (ya ves qué conexiones). Estuve tentado de comprar Historias del Futuro –no sé si es ésa, recuerdo que tenía unas tablas cronológicas al principio–, pero pensé que había otros mejores y acabé con uno de Robert L. Forward, que tampoco es para tirar cohetes por mucho que me digan. Volviendo al tema, cuando leo los argumentos de las novelas de Heilein me dan un sopooor…
Por cierto, las cursivas se hacen poniendo una «i» entre «< " y ">«, para la negrita, una «b».
Sonia, es una estrellita, y el de los dientes me encanta. Y el de las gafas también.
:B

sihaya dice:

No, no, no hay rasgar de vestiduras frente a que te guste más la peli de los soldaditos. La peli está hecha en coña, mientras que el libro el problema es que es en serio, y claro, ahí es cuando te entran los yuyus. Normal que pienses que Heinlein está desfasado si los que te has leido son esos..

[…] 30.06.2007 a las 22:01 | Etiquetas: Personal, Literatura Blade Runner cumple 25 años. Ya dije en otro post que me parece que ha envejecido más que otras películas importantes del género, pero sigue […]

federico dice:

me pueden mandar fotos de blade x fa este es mi msn federicorojas_99@hotmail.com :O :O

hukes dice:

Claro, ipso facto.

Óscar dice:

Hola, Federico.
Mira, para encontrar fotos, entra en google y escribe «blade runner». Después, una vez hayan salido los resultados, le das a «imágenes» y allí podrás ver todas las que quieras.

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