Marchando una de ges y jotas

Yo soy de los que confundo la ge y la jota cuando escribo. Ya he hecho penitencia mil y una veces, pero aún así, caigo y caigo y vuelvo a caer. Así que, para que me sirva de ejercicio, marchando una de ges y jotas:
SE ESCRIBEN CON GE

  1. Las palabras que empiezan por gest– y geo–: gesto, gesticular, geografía, geología.
  2. Las que terminan en:
      • –algia: neuralgia
      • –gélico: evangélico
      • –genario: octogenario
      • –gencia: regencia
      • –géneo: heterogéneo
      • –génico: fotogénico
      • –genio: ingenio
      • –génito: primogénito
      • –gente: regente
      • –ger (verbos): proteger
      • –gesimal: vigesimal
      • –gésimo: vigésimo
      • –gético: apologético
      • –gia: alergia
      • –giénico: higiénico
      • –ginal: virginal
      • –gíneo: virgíneo
      • –ginoso: ferruginoso (excepción: aguajinoso)
      • –gio: regio
      • –gión: región
      • –gional: regional
      • –gionario: legionario
      • –gioso: contagioso
      • –gir (verbos): fingir
      • –gírico: panegírico
      • –gogia / –gogía: demagogia / pedagogía
      • –ígeno: oxígeno
      • –igerar (verbos): morigerar
      • –ígero: flamígero
      • –logía: filología

SE ESCRIBEN CON JOTA

  1. Se escriben con jota todas las palabras derivadas de otras que contienen esta letra ante la a, la o y la u, independientemente de la vocal que lleven en sus derivados. Ejemplos: de ojo, ojear; de rojo, rojizo.
  2. También con jota las formas de los verbos traer, decir y derivados: adujera, traje, dije, condujéramos, etc.
  3. También las que acaban en:
      • –aje: garaje (excepto ambages, enálage e hipálage)
      • –eje: hereje
      • –jar (verbos): amortajé
      • –jear (verbos): canjear (excepción: aspergear)
      • –jería: mensajería

Dieciséis personajes

He decidido que paso de creerme los comentarios de la crítica a las novelas de menos de cincuenta años. Todas, absolutamente todas, dicen que si los personajes son complejos, que si evolucionan, que si no están descuidados, … las mismas bobadas de siempre.
¿No os habéis dado cuenta de que ahora todos los críticos hablen de personajes y de “problemáticas” y de clichés y de evoluciones varias? Las novelas no tienen que ser buenas porque tengan unos personajes estupendos –ejemplos en la literatura hay a capazos– o porque reflejen fielmente la “problemática” X o la “problemática” Y. La literatura puede ser buena por mil razones, lo que pasa es que está de moda hablar de personajes por aquí y personajes por allá, y no hay una sola reseña que no hable de los magníficos personajes. Parece que de 100 best-seller que se publican en España, 97 destacan por la elaboración de sus personajes, dos presentan situaciones desarrolladas con gran maestría narrativa y la última habla de la vida misma –cómo odio esa combinación de palabras–, de cómo vivirla y de lo que podemos aprender sobre las próblematicas vitales de nuestro tiempo, por supuesto, a las que se enfrentan los personajes:

  • una trama complejísima sin descuidar los personajes [sic.]. Traducción: no hay nada que decir de los personajes, pero hablo de ellos para que no quede.
  • … el autor se plantea situaciones que recuerdan a los más manidos clichés y las resuelve con una gran maestría narrativa y con el paulatino desarrollo de los personajes. Traducción: está lleno de clichés.
  • … me gusta pensar que en este último libro como en un potente reflector que brilla por entre las áreas más oscuras de los otros tres libros. Tal vez no ate pulcramente todos los cabos, pero al menos la historia resultará más comprensible. Traducción: Los otros tres eran un bodrio y éste es un disparate.
  • … los personajes son otra pieza básica. Hay muchos y variados, de modo que es difícil no encontrar alguno con el que identificarse. Traducción: estereotipos a gogó.
  • … si el punto fuerte de AUTOR son sus evocadoras descripciones de la naturaleza, su punto débil es el romanticismo. Traducción: el punto débil del autor de la reseña es la teoría literaria, que no sabe qué narices es el romanticismo.
  • … no es tanto una novela sobre el suicidio como sobre la vida, o mejor, sobre cómo vivirla. Traducción: no sé qué decir, me han encargado una reseña y esto siempre queda estupendamente.

Vamos, que el cogollo está en los personajes, los personajes son lo más y todos los libros presentan personajes bien estructurados y desarrollados.
¿Cuántas veces he dicho la palabra “personajes”?

¿Dónde caerá el gordo?

…………………………………………………………..

PODÉIS ACCEDER AL FORO DIRECTAMENTE A TRAVÉS DEL ENLACE QUE HEMOS PUESTO JUSTO A LA DERECHA, EN LA CAJA QUE DICE «INFO».

…………………………………………………………..

A ver, ¿cuánto te has gastado en lotería?
Este año no me he gastado ni un duro, palabra. Primero, porque no suelo invertir en lotería de navidad, segundo, porque no tengo un duro –no hay que olvidar que un décimo cuesta veinte eurones de vellón– y tercero –siempre hay un tercero–, por desidia, me harta la navidad. Así que juego con dos participaciones regaladas. Algunas veces he jugado a la primitiva o al Euromillón -eso sí son premios- por pura avaricia, siempre te imaginas aquello de ¿qué haría yo con dos mil millones de pesetas?, que son muchas pesetas y esa cantidad sí te saca de pobre y te soluciona la vida, por mucho que me cuenten que si el dinero no da la felicidad. No dará la felicidad, pero te arregla un par de cosas, lo de siempre.
Las cifras del sorteo de este año:

  • Total de premios: 24.001.200
  • Euros destinados a premios: 2.142.000.000 (unos 356.000 millones de pesetas)
  • Valor en euros de los billetes emitidos: unos 3.000.000.000
  • Primer premio: 3.000.000 € a la serie (15.000 euros por cada euro apostado)
  • Lugar donde más se invierte en lotería: Lleida, 133 euros por persona, y Soria, 128 euros
  • Lugar donde menos se invierte: Ceuta, 11 por barba, y Melilla, 13 euros
  • La administración La Bruixa D’Or distribuye el 10 % de los números que participan.

¿Quién se habrá gastado los cien euros que yo no he invertido? ¿Serás tú?

He picado

Revisando las web de los diarios me encuentro con el siguiente titular en EL MUNDO:
Medio Ambiente propone prohibir que en las corridas el toro muera en la plaza.
En EL PAÍS y en ABC no mencionan el asunto por ninguna parte. Después del primer impacto, me doy cuenta de que me han engañado como a un chino –¿será tan fácil engañar a un chino, con lo trabajadores que son?–. Y es que han puesto el titular como cebo y yo he picado a la primera. Me he tragado todo el texto a la búsqueda de algo jugoso y nada. Han convertido en noticia lo que no es más que una opinión de la ministra en conversación informal [sic.] con periodistas durante la copa de Navidad que tuvo lugar en la noche del martes en el Palacio de la Moncloa, ahogo incluido por falta de artículo, que ya saben Vds. que hay que exterminar artículos de lengua española para mayor brillo de textos periodísticos, que artículos son plaga inmunda que nos hace vida imposible.
Lengua española saldrá victoriosa en lucha contra artículos, como ya dijimos.

¡Drácula!

Drácula, del rumano Draculeă, «Hijo de Dracul», que a su vez significa en esta lengua «El Demonio» –no dragón, como se dice por ahí– , nombre de Vlad III de Valaquia (1431-1476), apodado El Empalador por cierta costumbre más bien desaconsejable y poco fina. Por cierto, que el empalamiento no se hacía con una estaca en punta, como es de esperar, sino con un extremo romo que se introducía por el ano o la vagina y se fijaba a la carne mediante un clavo para mejor sujeción. Claro, con la lengua que hablaba este señor no me extraña que acabara empalando a tontas y a locas. Continuar leyendo «¡Drácula!»

Hélice

Navegando por estos mundos me topo con una nueva revista sobre ciencia-ficción en formato PDF completamente gratuita. Su nombre es Hélice y la podéis descargar aquí (necesitáis ADOBE ACROBAT READER).
Lo más destacado:
Reflexiones

  • Sobre la Crítica, por Fernando Ángel Moreno
  • La Guerra de las Galaxias y el mito Artúrico, conversación entre Luis Alberto de Cuenca y Eduardo Martínez Rico

Críticas

  • Señores del Olimpo, por Eduardo Larequi
  • Que La Fuerza te acompañe, por Juan Manuel Santiago
  • La mujer del viajero en el tiempo, por Eduardo Vaquerizo
  • La Casa de la Colina Negra, por Fidel Insúa
  • Negro, por Javier Vidiella

Críticas Enfrentadas

  • Jonathan Strange y el señor Norrell, por Alberto García-Teresa e Ignacio Illarregui Gárate

Voy a imprimirme una copia de los artículos importantes y ya os diré qué tal, aunque ya os digo que me ha llamado la atención el amor que le tienen a las mayúsculas. Mal empezamos.

Rigidez constitucional

A propósito de la infantita, se ha hablado aquí y allá de la conveniencia o no de reformar la Constitución, así, con mayúscula, porque ella –la ley– lo vale.
Yo no tengo ni idea de estas cosas legales y menos de las parlamentarias, lo que sí tengo claro es que el artículo 57 contradice el 14:

  • Artículo 57.1: La Corona de España es hereditaria en los sucesores de S. M. Don Juan Carlos I de Borbón, legítimo heredero de la dinastía histórica. La sucesión en el trono seguirá el orden regular de primogenitura y representación, siendo preferida siempre la línea anterior a las posteriores; en la misma línea, el grado más próximo al más remoto; en el mismo grado, el varón a la mujer, y en el mismo sexo, la persona de más edad a la de menos.
  • Artículo 14.1: Los españoles son iguales ante la ley, sin que pueda prevalecer discriminación alguna por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.

Y teniendo en cuenta que la infantita es española, en virtud del artículo 14 se está discriminando a una española por ser mujer. Algo no cuadra. Continuar leyendo «Rigidez constitucional»

Escribir por escribir

Escribir no debe hacerte esclavo, lo haces porque quieres, porque te gusta, porque lo necesitas o porque te pagan, pero escribir un diario, una novela o lo que sea porque esperas la ovación del respetable me parece una pérdida de tiempo, cuanto menos. Es como el que canta óperas en la ducha: preséntate a Operación Triunfo o déjanos en paz, pero no nos pidas que te aplaudamos a través de las paredes, que somos vecinos, no admiradores tuyos, y si es lo que quieres y no lo consigues, no odiarás cantar, sino también que los demás canten y corres el riesgo de no volver a meterte en la ducha, ¡guarro!
Escribir es una afición como otra cualquiera, disfrútala y no te amargues. Y si deja de apetecerte, pues a otra cosa, mariposa. No entiendo a esa gente atormentada que no para de escribir sobre el –¿arte?– de escribir, es como cantar con voz de San Ildefonso las técnicas de respiración o pintar autorretratos frente al caballete, paleta en mano.
Y aquí estoy yo, escribiendo sobre la escritura. ¡Qué pesadilla!

Frases prohibidas

  1. Soy imprescindible.
  2. A cada cerdo le llega su San Martín.
  3. Algún día lamentará haberme dejado.
  4. ¡Qué suerte has tenido!
  5. Seguro que me ofrecerán algo mejor.
  6. No me lo merezco.
  7. Eso me pasa por ser tan inocente.
  8. ¡Qué bien lo hago!
  9. Tiene que darse cuenta.
  10. ¿Cómo ha podido hacerme eso a mí?
  11. Me lo debes.
  12. ¡Con todo lo que yo he hecho por ti!
  13. Te lo dije.

Bannewitz

Bannewitz, 12 de enero de 1946
Querida hermana:
Por fin puedo escribirte, he conseguido papel y un lápiz. ¡Qué ganas tengo de verte y de hablar contigo! ¿Cómo estás? Espero que bien, seguro que no has tenido tiempo ni de escribirme, como yo, al principio por miedo a que nos descubrieran y ahora porque no he tenido ni un miserable trozo de papel. Seguro que por allí estáis mejor, aunque también bombardearon la ciudad, pero como tú vives en la parte derecha no sería tan grave, que en la izquierda me han contado que el ejército alemán hizo estallar por los aires todos los edificios.
Voy a darle esta carta a Jachet, que dentro de unos días tiene previsto ir a Varsovia, a ver si encuentra a su tía, la que tenía la tienda de telas en la calle Świetojanska, porque aquí ya no le queda nadie, todos murieron en el bombardeo, les pilló escondidos en un sótano, cerca de la Sophienkirche, en el centro, te habrás enterado de que no queda allí más que polvo y piedra desde aquella noche, como en Berlín. El pobre tiene la esperanza de encontrar a alguien conocido en Polonia.
Hermana, espero que estés bien, no tengo noticias tuyas desde casi el comienzo de la guerra y eso me preocupa mucho, porque nosotras estuvimos a punto de ser detenidas, pero gracias a Liesel –¡lo que habrá tenido que sufrir teniéndonos en su sótano!– aquí estamos, tu sobrina Rachel, que cada día está más alta, y yo.
Nosotras tenemos pocas esperanzas ya de encontrar a Yamin. Lo detuvieron en julio, cuando aquí todavía se podía ir con la estrella por la calle. Me dijeron que se lo habían llevado a una cantera, que él era útil para la guerra. No sé dónde estará, quizá ande ahora por Polonia, pero no tengo ni idea. Liesel me contó que no hay razón para preocuparse, que seguro que estará escondido, como nosotras, pero los Stern también estaban escondidos en Dresde y no he vuelto a saber nada de ellos desde febrero del año pasado. A lo mejor se han ido y a otra parte porque aquí ya no les quedaba nada.
Tu sobrina está cada día mejor, un poco más gordita y alta. El otro día se encontró la cabeza de una muñeca preciosa y la vi como venía hacia mí con los ojos bien abiertos de contenta, hacía tiempo que no la veía así. No deja de jugar con ella, se pasa las horas hablando con ella y a veces ya no sé si son una o dos niñas lo que oigo. Le ha puesto un trozo de tela verde que no sé dónde encontró y que no servía para remendar nada. Bueno, pues le ha atado el trozo de tela a la parte del cuello y ahora son inseparables. La llama Lena, como la amiga que tenía en la Reuterstraße. No sabes lo guapa que está, los rizos le vuelven a caer por la cara, aunque está todavía muy paliducha, con cinco añitos que tiene.
El bombardeo aquí fue terrible, me imagino que ya te habrás enterado, todavía ves carteles que dicen dónde está tal o cual familia, o los que han sobrevivido, que hubo muchos muertos, hermana, fue el horror. Pero, que Dios me perdone, desde ese momento pudimos salir, porque ya nadie estaba pendiente de si llevabas la estrella en el abrigo o no, nadie te miraba a la cara y Liesel, que también sobrevivió y que tampoco sabe nada de su marido desde hace más de dos años, nos avisó de que saliéramos por la noche, justo después de las segundas bombas, y menos mal que nos lo dijo, porque si no, nos hubiéramos asfixiado del incendio que había por toda la ciudad. Hubo un momento en que tuvimos que agarrarnos a una farola Liesel, Rachel y yo, y por suerte nos avisó una anciana que también estaba cogida allí como podía, a gritos nos llamaba, no sé qué habra sido de ella. Y menos mal que lo hicimos así, le estoy inmensamente agradecida a aquella mujer, porque al rato, el viento empezó a soplar hacia el fuego del centro de la ciudad, cada vez con más fuerza y nadie sabe todavía porqué fue aquello, vi incluso a una persona que intentaba escapar del viento, iba en una silla de ruedas, sería algún herido de la guerra, hasta que fue a parar al centro de las llamas, y no pudimos hacer nada, porque si nos soltábamos iríamos nosotras a parar al fuego. Pero al final hemos hemos escapado de los nazis, que aquí ya no se ha vuelto a saber nada de ellos desde que los rusos llegaron a Berlín. Algunos han huido, o habrán muero, ¡qué sé yo! No sé cuánto tiempo más podríamos haber estado escondidas en el sótano de Liesel, que Dios la cuide. Ahora celebramos el Shabbat como podemos y, claro, sin decir nada a nadie, que yo no sé todavía qué va a pasar con nosotras, porque si antes los nazis iban detrás de nosotras, ahora los rusos van detrás de cualquiera. Y no sé de ninguna sinagoga que haya quedado en pie cerca de aquí. Pero Dios es misericordioso y se acordó de nosotras y envió las bombas como las plagas a Egipto, y le pido otra vez que me perdone, pero gracias al bombardeo nosotras seguimos con vida, quizá sea peor ahora, que tenemos poco que llevarnos a la boca. Antes Liesel nos daba lo que podía, que no era mucho, pero por lo menos sabíamos que íbamos a tener algo de comida cada día, por poco que fuera. Hermana, si estás viva, envíame una respuesta, busca a alguien que vaya a Berlín, si es que todavía hay gente dispuesta a ir allí, y que pase por Dresde y que la deje en la oficina postal, que yo iré todos los días a preguntar si hay algo. Porque la oficina de correos es de lo primero que han reconstruido aquí, dicen que es importante restablecer las comunicaciones, no sé para qué, si todavía hay gente que se está muriendo por ahí de hambre, o porque le faltan las medicinas, o de pena. Bueno, lo importante es que puedas hacerme llegar tu respuesta. Dicen que en toda Silesia han detenido a mucha gente, y que ya no se puede celebrar el Shabbat, que a muchos los han mandado a campos de trabajo y han desaparecido o los han matado. No quiero ni pensar dónde estará Yamin.
Contéstame pronto, si puedes, que estoy muy preocupada por ti.
Mil abrazos de tu hermana, que te quiere.
Esther.