Maldito catarro

Espero que tengáis un buen día todos, porque yo no me siento la pituitaria. Tengo un resfriado de esos molestos, que no da fiebre pero que te deja la cara igual que la de Florinda Chico –¿no habéis tenido un estornudo a punto que no acaba de salir?– y la nariz como si te la hubieran llenado de cemento. Gracias a la Entidad Cósmica existe el ácido acetilsalicílico, el maleato de clorfenamina y el clorhidrato de fenilefrina en graciosa combinación bajo el nombre de COULDINA. Y pongo las sustancias para tentar al gentil spammer que nos está llenando el panel de control de ofertas de pastillitas para ayudar a la erección y demás remedios. Así que para evitar este bombardeo de ofertas de TROLEX, hemos instalado un controlador de comentarios indeseables. Ahora, cuando queráis dejar un mensaje, tendréis que escribir la palabra mágica que figura justo encima de la cajita de los comentarios. Es fácil, fácil, además podéis ponerla en mayúsculas o en minúsculas, pero no la olvidéis, porque si no, la ira de WordPress caerá sobre vuestras cabezas. Por cierto, si alguien sabe cómo hacer más grande el espacio para la palabra mágica, que se ponga en contacto conmigo.

Bueno, me voy a la cama, a ver si consigo pasar este catarro lo más dignamente que pueda. :L