Algo personal

Yo creo que voy a tener que abrir una nueva sección de confesiones al paso que voy, que sé que me estoy cubriendo de gloria. Una de por aquí dice que soy un tecnofriqui que todavía no ha salido del tecnoarmario y el caso es que no dudo de la veracidad de tal afirmación. En cualquier caso, voy a escribir esto, que sea lo que dios –con minúscula– quiera y me lanzo a confesar sin el cuadradín negro en los ojos: me gustan los juegos de Nintendo. No la pley –que para mí tiene bastante de mascachapas chumbachumba–, ni la XBOX –que te salpica la sangre en la cara–, ni cualquier videojuego, no, los de Nintendo, que el debate tiene algo de religioso y se parece la cuestión de si MAC o PC. Ser de Nintendo tiene sus consecuencias, no creáis que esto es una chorrada:

Juego con la gameboy, sí, con la gameboy, a los juegos esos antiguos de Mario de saltar plataformas, coger champiñones y salvar a la Princesa Peach mientras intentas mandar a los goombas a freír espárragos. También me gustan los juegos de Zelda, prefiero el Windwaker, pero ya puestos, juego al que sea. Tengo que decir que estoy a punto de terminar el Minish Cup, a falta de matar unos cuantos bichos de la última mazmorra y desbloquear el dichoso mapa, que ya tengo tres de los cuatro elementos, que ahí es nada para ser un patoso patológico. Me encantan los dibujines de Yoshi’s Island –que lo tengo terminado y reterminado–, la musiquilla y, sobre todo, los shy-guys que se esconden detrás de los matorrales. Soy capaz de reírme con Wario, que tiene algo de alter ego del que suscribe, moco colgando incluido, ya que están de moda los alter ego. Pregunta del millón: ¿cuál es el plural de “alter ego”? Porque el plural de “tú” es “vosotros” (vosotros = tú + tú + tú), pero el de “yo” no es “nosotros” (nosotros ≠ yo + yo + yo). No me diréis que la filología no es flipante. Sigo, que vuelvo a perder el hilo. La Wii, casi prefiero ni miral-la ni mental-la, igual que la DS, que me entran ganas de gastarme la paga y endeudarme hasta las cejas. El videojuego más bonito del mundo mundial es el de los Pikmin, que algunos recordaréis del marcianito moradín y otros episodios.

En fin, que me cubro de gloria cada vez que abro la boca para contar algo personal.

PD: Hoy me ha dado por decorar esto. Horror vacui que tengo hoy.