Raticulín

Lunes, ¡arf!, y eso que no tengo que levantarme corre-que-te-casco para ir a trabajar. Tópico al canto.

Hoy empezamos a comentar la novela de Carmen Laforet, así que si os interesa, podéis contribuir con vuestros comentarios aquí. A diferencia de lo que hicimos con la novela de Neil Gaiman, esta vez vamos a dejar que cada uno haga los comentarios que le dé la gana. Los motivos: copiar / redactar las preguntas es un trabajo extra y no parece que dieran para mucho. Quizá la novela tampoco tuviera tanta enjundia como para hacer un análisis profundísimo sobre la condición humana, quizá las preguntas fueran un asco, quizá ambas cosas. En cualquier caso, tenéis vía libre para comentar lo que os salga del pirri.

Tengo que decir que para mí sí hay una grandísima diferencia entre esta novela y la anterior. En primer lugar, no hay que andar con una libreta anotando lugares y estaciones de metro, es bastante más fácil de leer, más lenta y las reacciones de unos y otros son más naturales, aunque la protagonista parezca una cursi. En segundo lugar, el argumento está bastante claro aunque el pasado de los personajes queda en el aire, como en el caso de Angustias y la relación entre Juan y el canalla de Román. De todas formas, hay bastante más material para discutir que en Neverwhere.

Antes de que se me olvide. Más información sobre Carmen Laforet, aquí.

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Y a propósito de la suciedad de Londres, Ayma nos ha enviado esta imagen de la basura acumulada en las calles de esta ciudad además de un vídeo de un raticulín no identificado circulando sin pudor por el andén de una estación del metro.

Sin más, me despido por ahora.

PD: Se me olvida mencionar que he descubierto un blog de esos que merece la pena seguir. Pertenece a un estudiante alemán que acaba de aterrizar en Valencia en plenos preparativos falleros, como podéis ver aquí. Claro, está completamente desubicado, alucinado y muerto en la bañera. Habrá que estar atento.