Pripyat

Pripyat, 1983Hay muchos lugares que me gustaría visitar. Entre ellos creo que Europa del Este y Asia se llevan la palma. También siento fascinación por lo que llaman ruinas modernas o ruinas urbanas. Algunos de esos lugares, como la estación de Canfranc o algún campo de concentración, ya los he visitado. Otros, como el subsuelo de Berlín, la estación de Chamberí, la Exposición de Nueva York o Pripyat, las tengo pendientes.

Pripyat: Calle Lesya UkrainkaLa ciudad de Pripyat, en Ucrania, fue levantada en 1970 en medio de la nada, muy cerca de la central nuclear Lenin, a unos cuatro kilómetros. En ella llegaron a vivir más de 48.000 personas, muchas de ellas eran trabajadores de la central nuclear y sus familias. La ciudad era una fiel muestra de la arquitectura soviética: grandes bloques de viviendas separados por avenidas arboladas, grandes centros de ocio con piscinas y salas para otros deportes, cineteatros –кинотеатры, que eran enormes salas que podían servir igual para una representación teatral, que para un concierto, un congreso o el estreno de una película–, centros de reunión para afiliados y simpatizantes del partido…

EL ACCIDENTE

El reactor ardiendoLa Чернобыльская АЭС им. В. И. Ленина, que estaba a más distancia de la ciudad de Chernobyl –hoy casi despoblada– que de la propia Pripyat, reventó la noche del 25 al 26 de abril de 1986 debido a un experimento planeado por los directivos de la central. Las responsabilidades de la catástrofe fueron a parar, cómo no, a los técnicos de la sala de control que fueron los que activaron y desactivaron los dispositivos siguiendo el protocolo del experimento planeado para esa noche, aunque los responsables políticos decidieron la evacuación de la ciudad de Pripyat después de 36 horas del accidente y cuando la radiación en las calles superaba los 10.000 roentgen por hora y llegaba a los 15.000 en los alrededores de la central. Cuando decidieron sacar a la población de aquel sumidero, ya había personas desmayadas por La piscina se mantuvo cuidada para los trabajadores que construyeron el sarcófago, después del accidente. las calles debido a la dosis que estaban recibiendo de veneno radiactivo. Los detectores que estaban a disposición de los trabajadores del complejo podían marcar hasta 3,6 roentgen por hora, con lo que la cifra oficial de radiación que facilitaron las autoridades durante las primeras horas después del desastre fueron precisamente esas, 3,6 roentgen, unas 4.100 veces por debajo de la cifra real. La dosis letal es de 500 roentgen en cinco horas. La población y el terreno quedaron impregnados para siempre de cesio 134 y 137, telurio 132 y demás nombres raros. Para evacuar a los habitantes de la ciudad y evitar que cargaran con muchos trastos, les dijeron que iban a pasar unos días fuera y que regresarían al poco tiempo. Así, la ciudad de Pripyat está llena de objetos personales que nunca fueron recogidos, las camas todavía están hechas, el correo, en los buzones, todo tal cual lo dejaron sus habitantes el 27 y el 28 de abril.

Durante el tiempo que duró el fuego, enviaron a bomberos de entre 20 y 30 años de edad sin apenas protección, con lo que quedaban impregnados de toda la radiación habida y por haber, se mareaban, se les hinchaba la lengua al cabo de las horas, perdían el pelo y la piel a los pocos días y morían al cabo de dos semanas.

LAS CONSECUENCIAS

Cesio 137 - Mapa de contaminaciónLa radiación liberada fue 400 superior a la de la bomba de Hiroshima. La contaminación llegó a Suecia –donde se dio la voz de alarma el 27 de abril, cuando la Unión Soviética todavía no había abierto la boca–, Noruega, Finlandia, Rumanía, Alemania, Polonia, Austria, Suiza, la República Checa, Eslovaquia, Italia, Reino Unido y Francia –además de las actuales Rusia, Ucrania y Bielorrusia, que es el país que salió peor parado–, debido a los vientos durante los días del incendio, en los que salió disparada la radiactividad a la atmósfera, la distribución fue irregular y no afectó exclusivamente a los alrededores de la central.

 

  • 203 personas fueron hospitalizadas inmediatamente, de las que 31 murieron. 28 de ellas debido a la exposición directa a la radiación.
  • 135.000 evacuados, unos 50.000 procedentes de Pripyat.
  • Entre 300.000 y 800.000 personas –algunas fuentes dicen que fue más de un millón– estuvieron en las zonas más peligrosas durante los dos primeros años después del accidente. La radiación que se supone que recibieron como media es de 165 milisievert, un sexto de la cantidad peligrosa.
  • 28.000 km2 han quedado contaminados por cesio 137. Según la ONU, el 22% del territorio de Bielorrusia, el 13% de Austria y el 5% de Ucrania, Suecia y Finlandia presentan altos niveles de contaminación radiactiva. Aunque parezcan unas cifras terribles, el que una zona esté tan contaminada no es motivo de alarma, por lo que he podido leer.
  • 1800 casos documentados de cáncer de tiroides –únicamente de tiroides, esto es importante para entender las cifras– de personas que tenían catorce años o menos en el momento del desastre y que vivían en zonas contaminadas. El informe de 2005 de la ONU calcula que unas 4.000 personas murieron debido al desastre y estima que unas 3.900 morirán todavía de cáncer de tiroides. Según Greenpeace, unos 240.000 casos de cáncer –incluye todos los tipos– hasta 2004 se deben al accidente de Chernobyl. De éstos, 90.000 terminaron en muerte. Compárese con lo que dicen los estudios de la IAEA (International Atomic Energy Agency): el 99% de los casos de cáncer de tiroides de las áreas contaminadas no son fatales. ¿Cómo puede haber un baile de cifras así?

LA RESPONSABILIDAD

Hemos visto muchas veces cómo las autoridades se quitan la responsabilidad de encima, pasó en Chernobyl, pasó en Bhopal, India –donde murieron 8.000 en la semana tras el desastre, 12.000 tras este período, 150.000 sufren graves secuelas–, pasó aquí, en Valencia –el accidente de metro del año pasado, la culpa es del maquinista, oficialmente–, y en otros tanto sitios. Siempre salen airosos. Siempre hay algún muerto al que echar la culpa. Siempre.

  • Anatoly Stepanovich Dlyatov, supervisor de la prueba que desembocó en el accidente y que probablemente seguía las instrucciones de sus superiores, fue condenado a diez años. Cumplió cinco. Murió debido a la radiación.
  • Del equipo que trabajaba en la central de mando de la planta, que se llevaron, por supuesto, parte de la reponsabilidad, únicamente quedan tres vivos: Yuri Korneyev, Boris Stolyarchuk y Alexander Yuvchenko. La muerte de sus compañeros se vendió a la población como el castigo que se merecían por haber provocado el accidente. Todos siguieron las instrucciones de Dlyatov, que, como hemos dicho, seguía a su vez las órdenes de los altos cargos.
  • Alexander Akimov, miembro del partido, supervisor de la planta en el momento del accidente y uno de los que mantuvo que la radiación no superaba los 3,6 roentgen, murió a las tres semanas debido a la contaminación que recibió su cuerpo. No fue juzgado.
  • LegasovValeri Alexeyevich Legasov, quien presentó las conclusiones de la comisión gubernamental soviética al mundo, se suicidó alegando en una cinta de casete que había sido censurado por parte de las autoridades políticas y que no había logrado levantar cabeza desde que intentó exponer a los científicos de Viena las conclusiones de su estudio sobre el accidente de Chernobyl. La BBC ha hecho un documental muy bueno sobre la reacción de Legasov, ayer lo emitió cuatro.
  • Parte de la responsabilidad se atribuyó también a la incompetencia de los equipos de ликвидаторы –los “liquidadores”, los que chuparon toda la radiación que había para apagar el incendio del reactor–, de los que una gran parte sufre las consecuencias de haberse acercado tanto.

……….

 

La ciudad de Pripyat es uno de los lugares del mundo que más me fascinan. Quizá sea porque es un lugar del este en el que ha tenido lugar uno de los acontecimientos más terribles de la historia del hombre, mezcla de realidad y ciencia-ficción. No lo sé. No creo que yo sea especialmente morboso. Quién sabe. Me encantaría visitar Pripyat.

……….

NOTA IMPORTANTE:

Todas las imágenes –excepto la tercera, que lleva por título «El reactor ardiendo» y la que retrata a Legasov– pertenecen al sitio web http://pripyat.com y han sido publicadas aquí con el permiso de sus propietarios, a quien agradecemos que nos las hayan prestado. Recomendamos a todo el mundo la visita a esta página. Merece la pena por la cantidad de las fotografías y la información sobre la ciudad.

Actualizaré esta tarde-noche con un enlace a la página web de una motorista que se adentró sola en la Zona de Exclusión. Las fotos impresionan.

Comentarios

Sonia dice:

Es terrible y nunca nos enteremos ni de los culpables ni de las verdaderas causas. Yo no podria visitar una zona asi, me invadiria la tristeza.
Yo pensaba recomendarte la estacion de atocha con la zona climatizada llena de palmeras y un montón de graciosas tortugas. No tienen tanto morbo pero es bonito.

Javier dice:

———–
con el permiso de sus propietarios, a
———–
Caramba, alemanes, rusos, aquí Oscar codeándose multilingüemente a diestro y siniestro 🙂
———–
una motorista que se adentró sola en la Zona de Exclusión
———–
«La Zona» suena a Crankep (bueno, como se escriba). ¿Habrá visto la motorista la película? ¿Se sentirá identificada con la hija del Stalker? ¿Tendrá contador Geiger o el que haga falta para comprobar la radiación que ha absorbido?
Me asombra la velocidad de detección. Se ve que hay gente trabajando en esas cosas. Diariamente alguien comprueba que no hay ninguna alarma, y si la hay, al cabo de pocas horas o minutos sabe que es radiactividad, que es Cesio, que viene por el aire desde Rusia… realmente me sorprende de que haya alguien atento y eso funcione bien, viendo como vemos que en cuanto entran los políticos en el tema las cosas indefectiblemente van mal.
———–
Parte de la responsabilidad se atribuyó también a la incompetencia de los equipos […] los «liquidadores»
———–
El Pérez-Reverte hacía algún comentario sobre la guerra de Cuba y lo fácil que es calentarse la boca cuando no es uno personalmente el que tiene que salir a que le maten como en los perdigones de la feria. Me asombra la falta de empatía requerida para hacer ese comentario (no que Oscar nos informe, obviamente, sino que alguien sea capaz de culpar de algo a los que se mataron para contener la contaminación).
¿Hay alguna previsión de lo que podría haber pasado si no hubiera habido liquidadores? (si nadie hubiera aceptado ir aunque los mataran, porque puestos a morir…)

Javier dice:

Se me olvidaba…
———–
cáncer de tiroides de las áreas contaminadas no son fatales. ¿Cómo puede haber un baile de cifras así?
———–
Al hablar de tiroides me he vuelto a acordar de Asimov y me pregunto…si se miente con lo del SIDA de Asimov para no destapar lo de las transfusiones de sangre… cómo no se va a mentir cuando la relación causa-efecto es más difícil de probar!

Jazlima dice:

Quería enlazar a una imagen muy impresionante de Pripiat, pero el sitio es flash y no puedo, así que la tienen que buscar Uds.
Entren a la página de este fotógrafo (Yann Arthus-Bertrand):
http://www.yannarthusbertrand.com/index_new.htm
Una vez ahí, entren a la parte de «La tierra vista desde arriba». Es la primer foto dentro de las de Europa.

Óscar dice:

Sí, satamente, siempre relacionan a esta película con lo que ocurrió en Chernobyl por lo de la Zona, precisamente. La Zona de Exclusión de Chernobyl son unos treinta kilómetros en torno a la central nuclear. La Zona en «Stalker» no sé exactamente cuánto mide, pero se cuenta a partir del lugar en el que cae algo del cielo y, en torno a ella, unos kilómetros de radio, protegidos por el ejército. Si vas a Kiev, o a la propia Chernobyl –que aunque esté casi despoblada no lo está del todo–, puedes contratar a un Stalker que te guíe por la Zona, previo pago de no sé cuántos hryvnas, que no serán pocos. Necesitas un permiso estatal, pero con los contactos suficientes y un poco de tiempo, siempre lo puedes conseguir, previo pago también.
La cantidad de radiación que está presente en la Zona de Exclusión no se sabe con certeza, en la página web de Elena Filatova (la motorista de la que os hablaba) puedes encontrar hurgando (ahora no lo he buscado, hay que ponerse) cómo llegó ella, aunque quizá lo haya quitado (o yo lo entendiera mal), para evitarse problemas. Por cierto, que me he colado, pensaba que a los que murieron no los juzgaron, pero ella dice que sí:
In keeping with a long tradition of Soviet justice, they imprisoned all the people who worked on that shift – regardless of their guilt. The man who tried to stop the chain reaction in a last desperate attempt to avoid the meltdown was sentenced to 14 years in prison. He died 3 weeks later.
Este hombre era, si no recuerdo mal, al que se le cayó la piel de una pierna «como si fuera un calcetín que hubiera dado de sí», según el documental de la BBC. No recuerdo el nombre. En cualquier caso, según Legasov, estos hombres no tenían ni puta idea de los fallos en el diseño ni de las deficiencias en los materiales de construcción, por ejemplo, que la planta fue construida con un depósito más pequeño de lo aconsejable para la cantidad de material radiactivo que tenía que procesar –esto fue para abaratar el precio de la construcción– o que tenía un peligrosísimo coeficiente de producción de burbujas de vapor, lo que traduzco chapuceramente del alemán y no tengo ni puñetera idea de qué cojones significa.
Respecto a Pérez Reverte, no es santo de mi devoción –ni pienso que sea santo, claro–, pero aquí tiene más razón que un ídem. Las consecuencias de que no hubiera ликвидаторы serían, según entendí yo, que, al seguir la combustión, hubieran cedido los cimientos, el material incandescente hubiera llegado a los tanques de agua que había en la parte inferior y la explosión hubiera lanzado a la atmósfera toneladas y toneladas de material radiactivo que habrían hecho que Kiev, por ejemplo, fuera inhabitable hoy día. Claro, que pude no enterarme bien y haber dicho una barbaridad. Al parecer, lo que hicieron fue enviar a dos voluntarios –no sabía si poner comillas– para que abrieran las compuertas y, así, desaguar los tanques para que esta situación no se produjera.

ElsA dice:

Verdaderamente es horrible y más lamentable es que las autoridades nunca asumen su responsabilidad.
Felicitaciones por el artículo.
Saludos
ElsA

Javier dice:

o que tenía un peligrosísimo coeficiente de producción de burbujas de vapor, lo que traduzco chapuceramente del alemán y no tengo ni puñetera idea de qué [$!%?\-&!] significa.

parece que la presión reventó la tapa y de ahí vienen los demás problemas (entra el aire, se quema el grafito, etc)

domino effect of previous errors caused an sharp power surge, triggering a tremendous steam explosion which blew the 1000 ton cap on the nuclear containment vessel to smithereens

De todas formas habla de combinación de errores humanos y técnicos.
Caramba, todas las preguntas que se me ocurrían inicialmente están respondidas. Ella es efectivamente la hija de un investigador de aquéllo. Y menciona los mismos límites de radiación de la Wikipedia (de su explicación entiendo incluso un poco más que de leer la Wikipedia). Lo de 500 en 5 horas no lo capto. ¿100 R/h durante 5h te matan, pero 50R/h durante 10h no?
Asimov intentó re-unificar todos sus temas (robots, telepatía, imperio galáctico y psicohistoria) y usó para ello la figura de Daneel Olivaw, que se supone operativo desde los tiempos de Elijah Bailey hasta la época del propio Hari Seldon. En esa versión reunificada, se supone que «los espaciales» sabotean la tierra volviéndola radiactiva… inhabitablemente radiactiva, quiero decir, porque radiactiva lo es de por sí.
De hecho Asimov postula la radiactividad como método de evolución de las especies. No sólo beneficiosa, sino indispensable para que un planeta desarrolle vida más allá de bacterias y otros unicelulares parecidos.
No sabía yo el dato que comenta Filatova de que las ciudades centroeuropeas tienen una radiación de fondo más elevada… por la piedra, porque la piedra tiene ese índice de radiactividad. No lo sabía, no sé si lo entiendo. Es un dato curioso.

Óscar dice:

A mí se me escapa lo de la radiactividad y mira que he puesto empeño en entender más o menos como funciona, pero nada. Para empezar, las chopecientas unidades de medida, los roentgen y los sievert para empezar. Lo de los isótopos, ni te cuento. Tampoco entiendo lo que comentas de que 100 R a la hora durante cinco es letal y no 50 durante diez. Yo me hice más o menos la misma pregunta. Supongo que tendrá que ver con que los 50 no provocarán ninguna reacción inmediata grave y, a partir de 100, sí, pero ni idea. Durante las primeras horas del accidente, en Pripyat llegaron a los 10.000, sin embargo, y a pesar de que hubo gente que sintiera sus efectos –dolor de cabeza, hinchazón de la lengua– antes de la evacuación y, aún así, no murieran a las dos semanas, teniendo en cuenta la dosis que recibieron.
Yo sabía que Asimov era defensor de la energía nuclear y, además, un ecologista, es algo que tampoco he llegado a entender muy bien, por qué los ecologistas aborrecen la energía nuclear –está claro que contamina y es muy peligrosa– y, sin embargo, en Francia, están a favor seguir con ella e invertir más dinero en la construcción de más plantas.

Javier dice:

Creo que con la factura de la electricidad viene un desglose del origen de la energía que gastamos… y no recuerdo muy bien (ya conocéis mi memoria, que hasta se me olvida cómo se escribe el esmilio ése :)) y escribo el otro) pero diría que la nuclear es un porcentaje gordísimo, no sé si meto mucho la pata al decir 40%.
Renunciar a la nuclear significa quitar de golpe ese porcentaje de energía. No sé si estamos dispuestos a aceptar eso. En «Yo Robot» Asimov se imagina que los robots deducirían que el mejor servicio que podrían hacer a la humanidad tal vez fuera evitarle el ritmo voraginoso de destrucción de recursos que hemos iniciado, incluso si eso se tuviera que hacer a costa de «sacrificios injustos» por parte de unas minorías concretas.
Yo votaría mañana mismo a favor de que se eliminaran los coches privados y sólo quedara transporte público, pero no sé si todas las ciudades podrían sobrevivir a semejante medida. Granada no podría. Madrid tengo entendido que ni en broma. Claro que eso tampoco resuelve el problema nuclear

Pablo dice:

Se puede visitar la zona de exclusión a nivel particular? Gracias 😡 😡

Óscar dice:

Sí, sí, previo pago y soborno, sí.

Pablo dice:

Tienes idea como, lo llevan agencias de viajes?

emiliano dice:

soy un alumno de septimo grado y quiero saber si Italia tiene alguna consecuencia por la contaminacion nucler.
Emiliano Vaccari
Escuela San Bernardo

Óscar dice:

Emiliano, que yo sepa, la radiación que llegó a Italia no alcanzó niveles que pudieran influir en la salud de la población. De todas formas, puedes consultar más información aquí:
http://es.wikipedia.org/wiki/Accidente_de_Chernobyl

Oriol dice:

De hecho, una pequeña parte de la radiación llegó a la Península; en la zona donde yo vivo (Empordà, en Girona) los olmos empezaron a perder color y a enfermar a partir de principios de mayo de 1986 y los expertos lo atribuyeron al accidente de Chernobyl. Seguramente una parte de la radiación que llegó a Europa central entró en la zona. No sé si hay otros casos en España, pero lo cierto es que concretamente ese árbol también fue atacado por un extraño mal en zonas de Francia por esas fechas.

In I Go dice:

No digo que no sea cierto que la radiación afectara a los olmos, pero eso me suena a grafiosis, una enfermedad producida por hongos.
Hace no muchos años (unos 10, creo) hubo un problema similar en los USA. Creo que fue en Los Angeles donde tuvieron que talar un montón de olmos.

In I Go dice:

¿Se sabe algo de mi último comentario?

Óscar dice:

Sí, sí, se sabe, pero tuve que aceptarlo a pedal, supongo que por el enlace. Mil perdones.

In I Go dice:

Otra vez, gracias.

Isidora dice:

Soy de Paraguay, ingeniera agronomo, mi preguntas es, como puedo trabajar con la gente de Greenpeace, o ya hay gente de mi pais que trabaja con esta organizacion y como puedo conectar con ellos.

Óscar dice:

Isadora, te sugiero que entres en GOOGLE y busques «Greenpeace», seguro que algún enlace te resultará de utilidad, hoyga.

any dice:

:O es realmente sorprendente como de un momento a otro nuestra vida puede ddar un gan giro. me impresionó mucho y me entristece, de mi sale un pensamiento hacia Dios pidiendo nunca vivir una situación igual o parecida.
descansen en paz los que padecieron las consecuencias de las «grandes obras del hombre»

jade dice:

esto es groso pero aburrido! mejoren por dios..jade!
😛

yo mero dice:

Valery Legasov es un verdadero heroe.
Sobre sus hombros recayó una gran responsabilidad cuando fue líder del equipo de expertos que manejó la situación de crisis. El es responsable de las decisiones críticas que se tomaron en Chernobyl. Yo considero que tanto él como todos los liquidadores que participaron en la limpieza y el control del reactor numero 4 son héroes. Imaginate, una segunda explosión hubiera causado un daño terrible y la evacuacion de millones de personas. TODO el mundo hubiera sufrido las terribles consecuencias.
Sobre las causas del accidente. La principal fue un deficiente diseño del reactor (tipo RBMK), el cual se caracteriza por su alto coeficiente de vacío.
Sobre el comentario que puso algun participante, me gustaría aclarar que la motociclista se llama Elena Filatova, y no se aventuró sola a la zona de exclusión.

Alfonso dice:

La gente que fue a apagar el reactor,que quedaron olvidados y fueron directos a la muerte,fueron los auténticos heroes,no Gorvachov

Deja un comentario