¿Dura o blanda?

Máquina marciana en WokingA la vista de que aquí podemos hablar de petardos con la misma soltura que de Madame Bovary, he decidido que ya tocaba hablar un poco de ciencia-ficción otra vez, para ver si acabamos de liar las cosas del todo, que esto parece el blog de un ciberneurótico. Para darle una dimensión profunda al tema, he decidido ponerme a despotricar sobre la cuestión de la ciencia-ficción dura, que es un tema que me toca las pelotillas bien tocadas, puestos a ser friqui fantaliterario o geek cosmoépico, que no sé qué prefiero. Y así por encima, que no quiero extenderme por el riesgo que supone que las visitantas y los visitantes de este humilde sumidero se aburran como una ostra después de copular, si es que copulan, las ostras, no los visitantes, porque no me digáis que no tiene que ser complicado ser mejillón y aparearse con una mejillona. Pero eso es otra historia.

A lo que vamos. El asunto de los géneros, ¿de verdad que alguien se ha puesto a investigar del todo sobre el asunto? Según los más habituales de revistas de aquí y de allá, la ciencia ficción se divide en:

  1. Ciencia-ficción dura, en la que predominan los argumentos científicos sobre el resto de los motivos literarios: El fin de la infancia (Clarke), Gattaca, por ejemplo.

  2. Ciencia-ficción blanda, que pasa de la ciencia y la utiliza como excusa –si es que aparece– o que, directamente, parte de supuestos falsos, no aceptados o increíbles, como la telepatía: 1984 (Orwell) o Fundación (Asimov).

La Wikipedia dice:

Hard science fiction, or «hard SF,» is a category of science fiction characterized by an emphasis on scientific detail and/or accuracy. The term was first used in print in 1957 by P. Schuyler Miller, book reviewer for Astounding Science Fiction.[1] The complementary term, soft science fiction (a back formation that first appeared in the late 1970s[2]) contrasts the «hardness» of the sciences used in the story: the «hard» sciences are quantitative or material-based disciplines (physics, chemistry, astronomy) versus the «soft» social sciences (sociology, anthropology, psychology). In some usages, though, «soft SF» suggests bad or fake science. Neither term is part of a rigorous taxonomy — instead they are rule-of-thumb ways of characterizing stories that reviewers and commentators have found useful.

The heart of the «hard SF» designation is the relationship of the science content and attitude to the rest of the narrative, and (for some readers, at least) the «hardness» or rigor of the science itself. One requirement for hard SF is procedural or intentional: a story should be trying to be accurate and rigorous in its use of the scientific knowledge of its time, and later discoveries do not necessarily invalidate the label.

Saco diferentes criterios:
Más marcianosPRIMERO

La ciencia-ficción dura es aquella en la que las disciplinas principales en torno a las que gira el argumento son la física, la química y la astronomía y para la blanda estableceríamos la antropología, la sociología y la psicología. Lo que no sé si a este chatorro se le ocurrió pensar, es si el hecho de que, por ejemplo, en La máquina del tiempo es imprescindible postular que es posible el viaje en el tiempo –lo que no entra dentro de la psicología, la antropología y la sociología, PAS– para que tengan lugar los acontecimientos de la novela, que son PAS del todo. ¿Sería entonces dura o blanda? No hay manera de saberlo.

SEGUNDO

Siguen siendo mis marcianos de cabeceraDecir que una novela es ciencia-ficción dura es una cuestión de grado. A más tecnología posible y bien explicada, más dura es la novela. Cuantos más aparatos imposibles aparezcan, más blanda. Y es que a mí lo de que sea discutible me parece acientífico, a no ser que alguien haya dicho algo así como que a partir de tres naves espaciales y dos portales de teletransportación es dura y blanda es la que tiene menos.

Muchos dirán que esta discusión es absurda, además de ser una argumentación estéril, pero es lo que tiene enfadarse con el mundo, lo que me ocurre con cierta –mucha– frecuencia. Pues se aguanten, que para eso uno tiene mucho tiempo libre. También los hay –y no quiero mirar a nadie cuyo nick empiece por ese y termine en “ihaya”– que dicen que yo tiendo a analizar la literatura estructuralmente o que soy un estructuralista de mierrrda, más bien –no en el resto de asuntos de mi vida cotidiana, que me iría mejor–, lo que implica, básicamente, catalogar cualquier texto literario a partir de una batería de interrogativas absolutas, que es como un libro de elige tu propia aventura, pero más ilustrado:

  • Pregunta 1: ¿El argumento está cronológicamente ordenado? Sí –> Pasar a la pregunta 14.
  • Pregunta 14: ¿El asesino es el mayordomo? No –> Pasar a la pregunta 30.
  • Pregunta 30: ¿El asesino es de la familia? Sí –> Pasar a la pregunta 38.

Y así hasta que agotas todas las posibilidades y te da un resultado del tipo: La obra X, del autor Y, es una novela coral protodeconstructiva afrancesada de argumento lineal no polarizado. Obviamente, esto es una exageración, pero se aproxima bastante a lo que yo haría con un poco de tiempo, constancia y ganas.

Otra versión de los marcianos de WellsVolviendo a lo de la dureza de las novelas, el que un subgénero se defina a partir de la frecuencia con la que aparece un motivo temático me pone del hígado. Y dirán ustedes que qué hígado más resistente tengo. Sí, lo tengo. Para hacerlo más científico, yo diría algo así como:

 

La ciencia-ficción dura es aquella en la que aparece una tecnología o una sociedad no existente en el momento en que fue escrito el texto sin cuya presunción no podría darse el argumento.

Eso sí es una definición y lo demás son cuentos y perdonen ustedes la prepotencia. Claro, que como toda definición necesita una explicación. Empecemos por los ejemplos:

  • La máquina del tiempo (Wells): dura.
  • La guerra de los mundos (Wells): blanda.
  • Los propios dioses (Asimov): dura.
  • Fundación (Asimov): blanda.
  • El mundo sumergido (Ballard): dura.
  • Rascacielos (Ballard): blanda.
  • Stargate: dura.
  • Starwars: blanda.

Del disco de WayneEn La máquina del tiempo es necesaria la suposición de que es posible trasladarse en el tiempo para que el viajero rescate a Weena de las garras de los morlocks. Con La guerra de los mundos se puede objetar que es necesaria la existencia de los marcianos y yo digo que no, ya que no es más que el mito de David y Goliat trasladado a una invasión. Quitemos marcianos / humanos y digamos suizos / liechtensteinianos y ya la tenemos, lo que no sé si sería posible en el primer caso. Los propios dioses necesita una tecnología capaz de enviar energía de un universo a otro paralelo para que se dé el peligro del colapso de uno para supervivencia del otro. En Fundación aparece la tecnología del viaje espacial –que ya existe– para la creación de un imperio galáctico, que podríamos sustituir por el caballo y los asirios, respectivamente, ergo: blanda. Así que ya lo tenemos perfectamente estructurado, ¡con lo poco que cuesta!, digo yo. ¡Viva Propp! ¡Arriba Saussure!

Y seguiría un buen rato con más cosas clasificaciones como ésta, pero tengo un hambre que me muero y he decidido que esto ya ha salido demasiado largo y que espero vuestros comentarios.

Prepárate, tableta de chocolate puro con almendras, pronto tendrás noticias mías, seas dura o blanda.

Comentarios

sihaya dice:

Amos a ver, en esto de los géneros sabes que vamos a tener discusiones eternamente, pero como el blog es tuyo y te lo estructuralizas cuando quieras, sólo te voy a discutir un par de puntos :D.
Según tú, o según entiendo tu análisis, la literatura se deberían poder dividir en géneros clarísimamente, sin que sea una cuestión de grados… Bien, hagamos una analogía ya que en la ciencia ficción no nos ponemos de acuerdo y analicemos otros géneros, pongamos romanticismo-clasicismo -los primeros que se me han ocurrido-?
Resulta que uno no se levanta un día y dice «ale, hoy voy a escribir en romántico, que me he cansado del clasicismo», sino que se va evolucionando de un lado al otro, y según tengamos características de un lado u otro, diremos que es más o menos clásico, o más o menos romántico, según las características que encontremos, hasta llegar al «epítome del romanticismo u de lo que sea» (ya, es una cursilada, pero es una frase típica). ¿Hasta aquí de acuerdo? Si quieres, pon una serie de preguntas, para ver si respondiendo sí/no (tal cual ordenadores, con tu método conseguiríamos que los filólogos no hiciéramos falta tarde o temprano :D) te dan diferentes grados de romanticismo o clasicismo. ¿Seguimos de acuerdo? Bien, si seguimos de acuerdo, que sospecho que sí, pues entonces ¿por qué no se puede hacer lo mismo con el grado de dura/blanda en la ci-fi?

Sonia dice:

Para mi es dura, cuando tiene tanto tecnicismo y tanta ciencia que no sé ni por donde pillarla y es blanda cuando consigo enterarme de que va la cosa. Y sí la prefiero blanda, aunque si según se va leyendo se pone cada vez mas dura pues tampoco le hago ascos 😉 😀

rocio dice:

😀 ❓ no otariam lelel papo

anahi dice:

esta pagina me parece una reverenda cagada. besoss

Palimp dice:

Para mí Gattaca es blanda.

Iwi dice:

No es algo de lo que tenga mucha idea, pero después de haber leído el post se me ocurre que la distinción se puede hacer con muchas obras, pero la mayoría oscilaría entre ambas categorías según los criterios con que las juzgásemos, como tú bien has hecho con varias de ellas.
No creo que la distinción nos saque de nada.

Iwi dice:

A mí la historia de Gattaca me parece de las más bonitas del mundo, tengo debilidad por ella. Y creo que es de las que pueden ser consideradas tantos duras como blandas, pero es una cosa que en realidad me da igual.

Yago dice:

Yo creo que una posible diferencia es el grado de detalle en la explicación de los fenómenos científicos. Eso implica también cierta verosimilitud, ya que en el momento en que te pones a desmenuzar el «como», tienes que utilizar argumentos científicos.
Otro tema es que creo que la división no está restringida a las ‘ciencias exactas’: la sociología o la botánica (por decir algo) también tienen que ver. Fijaros en las distintas distopias (Un mundo feliz, 1984, etc.), pocas de las cuales hacen uso de argumentos científicos, pero sí sociales.
Asi, ‘La máquina del tiempo’ sería ciencia ficción blanda, ya que en ningún momento nos explica ni como funciona la máquina, ni como se ha llegado a la sociedad de los morlocks y los elois. Stargate también sería blanda, ya que se limita a hablar de ‘agujeros de gusano’, sin entrar en detalles.

Óscar dice:

Sihaya, sabía que ibas a contestar y, de hecho, lo he escrito pensando en la discusión que tuvimos y que siempre tendremos. El segundo post que te dedicaré expresamente vendrá cuando consiga un plugin que me saque una ventanita de texto al estilo de los naranjos milenarios, que lo estoy buscando desesperadamente, no creas que no, y ardo en deseos de encontral-lo.
Que digo yo que tendríamos que revisar el conceto, que claro que un texto modernista puede tener rasgos románticos, pongamos, eso no te lo discuto. Pero una Bildungsroman no deja de serlo porque en vez de estar ambientado, pongamos, en Wahlheim, lo esté en un pueblo de la Alcarria, porque seguimos viendo cómo han crecido Werther o Don Segismundo, igual que una tragedia seguirá siéndolo independientemente de los rasgos formales, y a todo esto, estoy mezclando churras y merinas con mejillones. Hay muchísimas etiquetas literarias –tanto formales como de contenido– que son absolutas por la presencia o ausencia de ciertos rasgos y categorías, desde los romances, por poner el ejemplo de siempre, hasta las tragedias, que no dejan de seguir un mismo patrón argumental. Podríamos decir que tal obra de ciencia-ficción es dura y, a la vez, es predominantemente romántica pero con algunos rasgos modernistas, lo primero se refiere a la presencia de ciertos elementos en el contenido y lo segundo puede tratar desde imágenes y figuras recurrentes del romanticismo –pongamos que aparecen rayos de luna entre el follaje de un bosque sombrío, para aclararnos– hasta recursos estilísticos modernistas –aliteraciones– y me quedo tan pancho. Las etiquetas “romántico” o “simbolista” para mí son tan amplias que hay que hacerlas pedacitos pequeños para poder empezar con un análisis –volvemos a Saussure–. Una tragedia, insisto, lo es porque existe una lucha contra el destino independientemente de que sea modernista o expresionista, ésta puede ser dramática o cómica o ambas a la vez –según el pasaje, por ejemplo–, lo que nos llevaría a:
La visita de la vieja dama
+ tragedia
+ comedia
Andorra
+ tragedia
– comedia
Igualmente puede ocurrir, por ejemplo, con Los enciclopedistas en Fundación:
+ ci-fi blanda
+ tragedia
Podría pasar –y habría que investigar si es cierto– que [+ distopía] fuera un rasgo incompatible o indiferente con la ci-fi dura –reafirmo el “podría”–, como dice Yago, pero que tuvieran un rasgo asociado –obligatorio, que para eso es una distopía– de un tema central relacionado con motivos sociales, como en Gattaca:
+ distopía ==> + social
Ø ci-fi dura
– tragedia (el protagonista, al final, escapa al destino)
Vamos, que igual que la etiqueta teatro épico es absoluta, también lo puede ser la de ciencia-ficción dura.
Volviendo a lo que decía Yago, el grado de detalle en las descripciones es algo puramente técnico y menos universal que otros rasgos, por lo que no entraría en esta categoría y, por eso precisamente, me parece que falla este tipo de análisis. Por ejemplo, una novela puede tener una amplia descripción de los aspectos técnicos de, pongamos, los agujeros de gusano que luego desaparece en la película –la descripción–. Sin embargo, creo que todos estaríamos de acuerdo en meterlas a las dos en el mismo saco, duras o blandas, pero las dos igual. Pero según este criterio, el del grado, nos encontraríamos con que una misma historia sería dura en la versión libro y blanda en la película. Por otra parte, no se me ocurre ninguna historia que haya sido una cosa en la versión escrita y pase a otra categoría en la película, que puede ser que exista, pero no la recuerdo ahora. Cualquier adaptación de Edipo seguiría siendo una tragedia, como El señor de los anillos, que es necesariamente una epopeya, compleja, pero una epopeya. Y si dejara de serlo, dejaría de ser El señor de los anillos.
Vamos, que yo sí creo que se puede hacer una clasificación literaria partiendo de una serie de rasgos distintivos que no excluyen ni la recepción ni otros aspectos del análisis.
Y conste que, como en la gramática, podemos hacer una mezcla de análisis estructural y de la recepción, por ejemplo, de hecho pienso que es lo ideal.

In I Go dice:

Mein Gott! Menuda chapa metéis con la clasificación.
A mí, aparte de que la historia me atraiga, lo que me preocupa de la ciencia ficción es que tenga un mínimo de coherencia. No me preocupa demasiado que sea o no rigurosa con las leyes científicas conocidas, ni que las desarrolle o no.
Por poner un ejemplo, en Terminator 2, no soporto al androide ese de metal líquido (o lo que sea) que, al principio nos lo sacan en bolas, para que pensemos que es el bueno, y luego resulta que se puede transformar en cualquier cosa o ser viviente vestido o no. Si se puede transformar en alguien vestido, ¿por qué nos lo presentan en pelotas?
En la saga de la Fundación, por ejemplo, salen muchos temas que no son conocidos (tal vez imposibles) ni desarrollados incluso hoy en día, como el viaje a través de la Galaxia (la estrella más cercana, Proxima Centauri, está a 4 años luz), y el otro extremo de la Galaxia, donde está la Fundación, a más de 50.000 años luz. Otro tema, por ejemplo, es la fusión nuclear en frío y a pequeña escala. La telepatía, la psicohistoria, y alguno más que no recuerdo. Pero en todos ellos, Asimov da su explicación que a mí me parece coherente.
No sé si esto la hace dura o blanda, y me da igual.
Por cierto, los mejillones no copulan, aunque tienen los dos sexos. La mejillona suelta un mogollón (como un millón) de huevas y el mejillón su esperma. Hay un periodo de unas semanas en los que las huevas pueden ser fecundadas «por casualidad», pero son tantas…
Vamos, que los mejillones no la tienen ni dura ni blanda. 😀
PS: esta es mi chapa de revancha. 😛

Óscar dice:

No, no, si a mí tampoco es que me afecte mucho el que sea coherente la explicación, de hecho, por muy coherente que sea, probablemente no me enteraré de la misa la media, así que no me importa demasiado.
El que los mejillones la tengan dura o blanda, no era el tema, ni lo insinúo, lo que ocurre es que tienes una mente mórbida y calenturienta y has interpretado lo que te ha salido de la dura –o de la blanda, no me voy a meter en esas cuestiones–. Eso sí, aunque copularan, que no es el caso, sería la monda lironda, con tanta cájjjcara por ahí…

In I Go dice:

¿Mente mórbida y calenturienta? Pues sí.
Era un simple juego de palabras. 😛

jordi dice:

uys me pierdo. La ciencia-ficción no me atrae especialmente, eso si, no puedo evitar comentarle a Oscas que lo de «naranjos milenarios» es pelin dificil, no conozco la existencia, sobre todo tras el paso de la «tristeza» que trajo la tal tanto a los campos como a los bolsillos.

Óscar dice:

😀 Ya, por eso precisamente viene lo de los naranjos, que es un chiste que viene de lejos con un texto supuestamente poético que leímos Sihaya y yo hace un porrón de años y que pretendía ser el non plus ultra de lo literario con imágenes como el del protagonista rascándose los pies bajo un naranjo milenario, que hay que tenerlos cuadrados o piramidales para atreverse a escribir algo así.

jordi dice:

ahh y otra cosa a tener en cuenta un naranjo (sobre todo los de antes, los de pre-riego-goteo) tenian un hueco en la base, roeado con un pequeño montículo de tierra para que se pudiera acumular la humedad o mayor cantidad de agua (cuando el riego era del tipo «a manta»). Por todo eso, debajo de un naranjo (fuera milenario, centenario o simplemente de hace cuatro temporadas) no era un lugar la mar de comodo como para colocarse… ahh! y eso sin tener en cuenta las copas, has ramas etc etc…

Chocoadicta dice:

Como no soy muy aficionada, por no decir nada, al género de la ciencia ficción poco puedo argumentar sobre lo expuesto. Pero sí es cierto que huyo de las generalizaciones y clasificaciones excesivas a no ser que tenga que hacer un informe como lector, en cuyo caso cada obra es única y, aunque comparta conceptos y características comunes con otras, tiene que tener un significado, una coherencia y una valía por sí misma que la diferencie tanto como la une en otros aspectos al resto de obras literarias.
De todas maneras: mil gracias por la amena lectura de la anotación y también de los comentarios igualmente interesantes :).

Óscar dice:

Hola, chocoadicta. Si yo estoy de acuerdo contigo, cada obra tiene que tener algo especial que la diferencie de las demás y la coherencia como para poder transmitir algo, pero creo que tampoco está de más, para poder llegar a la explicación de una novela, por ejemplo, analizarla desde varios puntos de vista. Eso sí, también hay que decir que al lector eso se la suda y no es importante cómo clasifiquemos el libro que está leyendo.

Javier dice:

hablar de petardos con la misma soltura que de Madame Bovary

Vale, por alusiones directas debo responder ahora mismo 😀 Luego seguiré leyendo el resto de los comentarios.
Ante todo, reconocer mi enciclopédica ignorancia al usar las palabras «petardo» y «Mascletá» en la misma frase. Me he documentado un poquillo, y ahora comprendo que eso sería como decir mira qué acequia más chula mirando el Acueducto de Segovia.
Espero que tras esa corrección me haya ganado un pelín de indulgencia cuando ahora confiese que aún no he encontrado lo de que «el domingo llovió», aunque creo tenerlo acotado y con esperanzas de solución positiva. Va a ser el prólogo de un señor llamado Juan Bravo (catedrático de filología francesa en la UCLM/AB) en la edición de Espasa «Colección Centenario».
A lo mejor a alguno os suena la portada de esa colección… no coincidirá que tenéis vuestro ejemplar a mano? ¿comenta algo Juan Bravo sobre «el domingo llovió»? Si tampoco es ahí donde lo he leído, va a ser que no es Flaubert ni Madame Bovary donde he leído eso.

Javier dice:

Caramba, qué montón de ideas, pero tan apretadas que se le olvida a uno lo que iba a responder porque aparecen ideas más interesantes aún…

La telepatía, la psicohistoria, y alguno más que no recuerdo. Pero en todos ellos, Asimov da su explicación que a mí me parece coherente.

Isaac Asimov comentaba en algún libro de ensayos que su primer editor (olvidé el nombre) le fue puliendo detalles en su forma de escribir… y uno de los primeros detalles que le corrigió fue lo de sus teorías científicas. Según el editor, a los lectores no les interesa aprender ciencia, les interesa ver cómo afecta a sus vidas (usualmente de una forma inopinada) la aparición de determinada tecnología.
En concreto, comenta Asimov que le pusieron como ejemplo de maestría literaria «El hombre invisible». En realidad, la novela es muy ambigua describiendo cómo se consigue la invisibilidad; lo importante son las consecuencias de que exista un hombre invisible. Adicionalmente, se da el caso de que si existiera una persona cuyos ojos no refractaran y absorbieran la luz, la persona sería ciega a todos los efectos, ya que la córnea y el cristalino no estarían enfocando los rayos de luz en las retinas, ni las retinas estarían absorbiendo esos fotones y convirtiéndolos en sensación visual. Lo cual es un punto de genialidad en el escritor, que consigue que los lectores no caigan en el detalle.
El otro día estuve pensando en «La máquina del tiempo», aunque no recordaba los nombres de las tribus distópicas, los morlocks y los elois (y a duras penas me acuerdo del personaje de Weena). Por ejemplo, Asimov destacaba que un amigo suyo (Poul? no recuerdo) escribió anticipándose a la guerra fría. Adivinó una posible situación en la que otros países descubrieran el proceso de fabricación de un arma «secreta» a partir de los desechos de la misma, compitieran por almacenar más y más unidades, y terminaran por comprender que eso les conducía a la aniquilación total mutua.
Ser capaz de adivinar las situaciones (problemáticas) que determinados avances tecnológicos pudieran causar, eso le parecía a Asimov una contribución distinguida de la ci-fi. No sé si él distinguía entre dura o blanda, pero desde luego distinguía entre «cosmo western» y ci-fi con más aspiraciones 🙂

Óscar dice:

Muy buena la analogía con el acueducto de Segovia 😀
A propósito de lo que tú comentas, siempre he pensado que el mayor interés que puede tener la ci-fi es la capacidad de crear situaciones nuevas y dejar que los actores / personajes las resuelvan o sobrevivan o se adapten a esa situación. Por eso mismo pienso que las distopías –y, en cierto modo también las ucronías– son las que más aceptación tienen entre los críticos de literatura «normal» –con muchas comillas e incluyendo únicamente a los críticos honestos–: pasa con «1984» y con «Un mundo feliz», que son las que yo creo que tienen más prestigio. Otras, aunque también exploran estas situaciones nuevas –pongamos, «Neuromante», con reservas, claro–, tienen tantos efectos especiales que, directamente, las descartan.

Natalia Book dice:

Un gran post.
En el caso de 1984, que es el libro que tengo más reciente, podríamos hablar de utopia (en este caso de distopía). ES uno de los grandes valores de la ciencia ficción. Cuando el hombre descubrió todos los rincones de la tierra sólo le quedaba el futuro para establecer sus utopías.
En cuanto a la Guera de los Mundos, cuando H.G.W. la escribió pretendía hacer una crítica del colonialismo igual que hizo Conrad con El Corazon de las tinieblas. Así pues tenemos ciencia ficción con una epecie de crítica social.
Saludos

Javier dice:

que las distopías –y, en cierto modo también las ucronías– son

vale, distopía lo pude sacar sobre la marcha (gracias, Yago) pero ucronía lo he tenido que consultar :))
http://es.wikipedia.org/wiki/Ucron%C3%ADa
Gracias por la nueva palabra, Oscar 🙂 Qué gracia, mencionan a Poul Anderson… creo que ése era el que comentaba Asimov, pero por los nombres de los relatos no soy capaz de adivinar cuál trata del «arma secreta» y anticipa la guerra fría… seguramente estoy confundido y no era Poul Anderson.
En la lista de ucronías famosas viene «Tiempos de arroz y sal». A Asimov también le interesaba mucho la historia (como Oscar nos comentó hace un tiempo), incluso la historia de la Ciencia. Detalles espeluznantes sobre por ejemplo cómo murió el chico a quien Pasteur salvó la vida… ese tipo de cosas le encantaban (no que el chico muriera, sino conocer todo lo relativo a Pasteur, por ejemplo), conocía un montón de historias, y era capaz de relacionártelas coherentemente y montarte un cuadro sobre cómo se vivía en tal y cual época sin mayor esfuerzo…
Anda, y ahora resulta que http://es.wikipedia.org/wiki/Poul_Anderson era suegro de Greg Bear… ahora entiendo que les encargaran completar la nono-logía 😀

Óscar dice:

Natalia, gracias por los elogios. Añado a lo que decías de las críticas de Wells el hecho de que le molestaba muchísimo la prepotencia humana, sólo hace falta leer la primera frase, que era algo así como «Nadie podía imaginarse a finales del siglo diecinueve que la humanidad estaba siendo estudiada…», y luego la salvación viene de las bacterias, vamos intervención humana: cero.
Javier, de esos detalles están llenos los libros de historia de Asimov, como lo de que no sé qué faraón que decía la tradición que se lo zamparon los hipopótamos –a la sazón, herbívoros :)– y anésssdotas por el estilo.
Hablando de ucronías, a ver si alguien me puede ayudar. Hay una película que transcurre en Inglaterra –creo–, ocupada por los nazis –parece, o con un régimen fascista, por lo menos– y no paran de repetir por unos altavoces: «pureza», «orgullo»… ¿alguien sabría decirme el título?
A mí las distopías –en la literatura y en el cine– me llaman mucho la atención, siempre me ha pasado, empezando por «El planeta de los simios» –novela y película–, pasando por «1984», «Brazil» y similares. Ayer, por cierto, estuve comentando el parecido entre «Brazil», «Delicatessen» y «La ciduad de los niños perdidos», todas steampunk, pero muy molonas. Por cierto, tengo ganas de volver a ver «La fuga de Logan» –ya sé que es una cutrez-, pero me apetece.

sihaya dice:

Hay varias de esas, Óscar:Desde Equilibrium (aunque no sé si se dice exactamente si es Inglaterra), hasta V de Vendeta (que no es que esté ocupada por los nazis, sino que se han «convertido» en nazis). Si os gustan las pelis de distopìas (a mí me suelen gustar más los libros), hay una curiosa, que se llama «Patria», con Rudger Hauer -el Replicante de Blade Runner, para el que no le apetezca buscar en la IMDB- , de qué hubiera pasado si la guerra la hubiera ganado Hitler. No es una maravilla de película,pero plantea algunos puntos muy buenos.

Javier dice:

Vaya, Sihaya me ha quitado V de Vendetta que es de lo primero que sale cuando se busca «inglaterra fascista», la diferencia es que Sihaya lo dice de memoria sin necesidad de usar el buscador 😀
A ver si tengo suerte y Oscar se refería a ésta
Rutger Hauer es terrible… me impresionó en Blade Runner y me sorprendió que se especializara en papelillos de seriecillas sin mayor trascendencia. Había una de «cuentos del 10º reino» en la que hacía de «El Cazador». Ya verás, un actor que para mí era mil veces mejor que Harrison Ford 😐

Javier dice:

Vale, en la IMDB sale V de Vendetta como enlace recomendado a quien haya gustado de Richard III
Estaba buscando si el detalle de la megafonía venía descrito allí…

Óscar dice:

Sí, sí, hay una selección por ahí de novelas ambientadas en una historia alternativa en Inglaterra –tengo que leer Pavana, igual que Patria (jatetú, que yo lo conocía por Fatherland y ahora me encuentro con que está traducida, título incluido) lo sé–, pero es esa historia la que he intentado encontrar otra vez y ni rastreando IMDB he conseguido dar con ella. Curiosamente, a propósito de V de Vendetta –la vi el otro día– en Wikipedia dicen que es una distopía y no una ucronía –vale, es una ucronía distópica,… ¿ves como con rasgos sería todo más fácil? ;)–. Que yo desde el Zanzíbar de las narices vivo sin vivir en mí, que era una distopicosa futurista megaextraña que no hay por ánde cogerla.
A mí las distopías literarias me gustan más que las cinematográficas, que hay pocas que merezcan la pena, objetivamente hablando, que cuando encuentro una de ésas me la trago de pe a pa sin rechistar (véase más arriba). Hablando de todo un poco, esta noche veré Fahrenheit 451, la versión de Truffaut (copia legal, del Telegarci del barrio), que dicen que es “muy poderosa visualmente” porque evoca a Juana de Arco, tócate las narices.
Oye, que la que dices de Loncraine no era la que yo buscaba, pero tiene buena pinta. IMDB dice que es una adaptación de la de Shakespeare en una Inglaterra fascista [¡¿?!]. Muerto me quedo:
William Shakespeare’s classic play is brought into the present with the setting as Great Britian in the 1930s. Civil war has erupted with the House of Lancaster on one side, claiming the right to the British throne and hoping to bring freedom to the country. Opposing is the House of York, commanded by the infamous Richard who rules over a fascist government and hopes to install himself as a dictator monarch.

fernanda dice:

son gente muy estraña la que viene a escribir aca yo escribi porque estaba buscando una tarea para el cole pèro no pueden escribir aqui nadie les dan bola bay me llamo fernanda y me cel es xxxxxxxxxxxxxxxxxxx 😡 😛 K:D 🙁 😀

sihaya dice:

aaaaay, que estos comentarios me muero de la risa normalmente… Eso sí, tengo una curiosidad, alguno de los de más allá del oceano me puede traducir «Nadie les dan bola»? (o «Aquí nadie les dan bola», no sé si es de la frase anterior)

Óscar dice:

Fernanda: Por aquí somos todos unos raros, tipo perro verde,… así que no te preocupes, ya estábamos al tanto. 😛
Sihaya: Sospecho que Fernanda andaba buscando algo sobre la ciencia blanda, que no sé qué será pero es como lo del párrafo transitivo, que en algún insituto les habrán puesto como tarea hacer una redacción sobre el tema y andan desesperados pidiendo información. Yo tampoco entiendo lo de dar la bola… :B
Voy a borrar el teléfono…

bianca dice:

quiero algo más explicado,, porque es un monton y no me voy a estudiar todo eso quiero algo mas abrebiadito…

Óscar dice:

Estimada Bianca:
Gracias por tus aportaciones, siempre sesudas y peludas. Cuando escribas «puta», hazlo a ser posible con otro nick y desde otro ordenador pa que no te baneemos.
(Ésta también ha visto supermodelo).

lis dice:

ppppppppppppppppppppppppppppppppuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaapppppppppppppppppppppppppppppppppppppuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuuutttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttttaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeggggggggggggggggggggggggggggiuuuuuuuuuuuuuuuuuuurfdghdhgdfffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffffwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqqdddddddddddddddddddddddddddddddddddddddddfffffffffffffffffffffffffffffffff6666666666666666666666666ujjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvvbn

mmm... dice:

metanc la pagina en el medio del culo

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