Nativo da clases

Ahora mismo me voy a dar una clase, así que aquí un post rapidito e intrascendente. Kurt Vonnegut ha muerto. Me enteré en EL PAÍS de ayer y al ver los feeds de Cuchitril Literario me he acordado de que no había dicho ni una palabra. Matadero 5 ha salido hace relativamente poco en una versión de bolsillo en ANAGRAMA, a un precio módico, siete euros de nada. Prueben con Vonnegut.

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Ayer hablé por teléfono con otra profesora de español porque salí de la clase que me salía humo por las orejas y sapos y culebras por la boca. La conversación vino a ser:

  • Óscar: Hola, X, mira, te llamo porque acabo de dar una clase de español y NUBE CON RAYO, BOMBA, LETRA CHINA, CABEZA DE CERDO.
  • X: Ah, sí, no te preocupes mira yo…
  • Óscar: SAPO, BOMBA, LETRA CHINA, CULEBRA.
  • X: Que sí, pero es que…
  • Óscar: LETRA CHINA, NUBE CON RAYO, ESPIRAL NEGRA, EXPLOSIÓN.

Y así hasta que conseguí desahogarme del todo.
Porque para otras cosas no, pero para dar clases tengo bastante más paciencia que en el resto de cosas que hago, me convierto en otra persona, practico el OHM, conecto con mi karma y de paso con el METEOSAT, todo esto en cuestión de dos o tres segundos. Porque el español para extranjeros tiene su enjundia y además de saber las doce reglas del subjuntivo, lo que es una acción y un estado –fundamental para distinguir entre pretérito indefinido (o perfecto simple) e imperfecto–, cuál es la diferencia entre “recomendar” y “aconsejar”, que es bastante espinoso el tema, y tener claro que “ser” es para cosas que son siempre de una manera y “estar” se usa con características que cambian, uno tiene que saber mantener la compostura ante diálogos como el que sigue:

  • Óscar: Vale, el número tres, Fulaniten, te toca.
  • Fulaniten: El coche está gojo (guepgodusimos la pgonunsasión de Fulaniten).
  • Óscar: A ver, Fulaniten, “el coche…” (mano detrás de la oreja, significando que hay un error)
  • Fulaniten: El coche está gojo.
  • Óscar: Fulaniten, recuerda las reglas, “estar” es para cualidades transitorias y “ser” cuando algo siempre es de una manera, inténtalo de nuevo.
  • Fulaniten: El coche está gojo.
  • Óscar: No, Fulaniten, “el coche es rojo”.
  • Fulaniten: No, no, no, el coche está gojo.
  • Óscar (con cara de póquer y recibiendo datos del SPUTNIK): ¿Por qué “está” rojo?
  • Fulaniten: Porque antes ega asul y puedo pintaglo de gojo.

Y lo que sigue es una discusión sobre el concepto “permanente” y sobre la estupidez de los españoles. Otro ejemplo:

  • Menganiten: En 1998 fui en militaria.
  • Óscar (ojos como platos y jarekrisna): Hmmm.
  • Menganiten: ¿Hm? Sí, en 1998 fui en militaria.
  • Óscar (Pasa al santoral romano, Santa María del Santo Prepucio, ruega por nosotros): A ver, Menganiten, ¿recuerdas cuando hablamos de la mili? Es “mili”, “hacer la mili”…
  • Meganiten: ¡Ah!, sí, ya, entonces en 1998 hacía en militaria.
  • Óscar (la úlcera empieza a sangrar): Casi, casi, “militaria” se dice “la mili”.
  • Menganiten: En 1998 hacía en la mili.
  • Óscar: Ahá. En 1998 HICISTE LA MILI. Yo no HICE LA MILI. ¿Dónde HICISTE LA MILI?
  • Menganiten: Fui en militaria en Baden-Baden.

Lo dicho, que hay que tener los nervios de acero. Más aún con los alemanes, que son los más contestones de todos. No digo que sea una profesión de riesgo, pero sí que es bastante más difícil de lo que parece. Mucha gente piensa que dar clases de lengua materna lo puede hacer cualquiera y creo que es un error, porque si ahora preguntara al personal qué diferencia hay entre “ayer estuve estudiando el subjuntivo” y “ayer estudié el subjuntivo”, un habitual en las clases de español, habría que ver cuáles son las respuestas y no es por desmerecer a nadie, conste. A mí siempre me ha repateado la gente que es una forofa de los nativos, “clases de inglés por nativos”, digo yo que saber usar la lengua no quiere decir saber enseñarla y ser filólogo, tampoco. Lo que yo sé es a base de experiencia, consejos, sentido común y cagarla infinitas veces.
Y ya que estamos, aprovecho para promocionarme:

NATIVO DA CLASES DE LATÍN
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