¿Die? ¿Der?

Hoy he recopilado por nosecuantísima vez una lista con indicaciones para saber cuál es el género de un sustantivo en alemán. Vale, no parece una cuestión profunda y trascendental, pero cuando uno se enfrenta ante la maravillosa tarea de tener que enseñar la declinación alemana, lo primero que hay que saber es el género. Después ya te romperás los cuernos para intentar adivinar el caso. Insisto: os parecerá una chorrada, pero es una de las cosas con las que me llevo enfrentando a diario desde hace ocho años, ocho.
Bueno, cada cierto tiempo me da por hacer una lista con indicios que te pueden ayudar. Pero al cabo de los días me doy cuenta de que de eso nada, que por mucha voluntad que le ponga al asunto, siempre acabo topándome con la misma sensación de estar liando el asunto más de lo que ya está. Es justo la que tengo ahora. Veamos algunas de las reglas:

  • Si algo cae del cielo, es masculino (y lo digo con toda la seriedad de la que soy capaz).
  • Los elementos de la tabla periódica son neutros –excepto el azufre, el fósforo y los gases que terminan en –stoff–, pero los minerales son masculinos.
  • Cualquier medio de transporte que pueda interpretarse como un símbolo fálico es femenino, excepto los trenes exprés y las marcas de coches –masculinos–, aunque la palabra Auto es neutra, así como los de dos ruedas, que son neutros.

Y así podría seguir con unas sesenta más. Por necesidad, uno termina aprendiendo el género de cada sustantivo, toda vez que aprenderse cada una de las sesenta reglas –llenas de excepciones– supone un esfuerzo mayor. Pensaréis que tiene poco de suculento este asunto, pero no sabéis la de dinero que mueven los dichosos artículos alemanes por la cantidad de horas que hay que dedicarles en las clases. También creo que es una de las cuestiones que hacen sufrir más a los estudiantes de alemán, hasta el punto de que he visto casos de verdadera frustración ante el dilema de no saber qué artículo lleva tal o cual sustantivo.
En fin. De algo hay tenemos que vivir los forofos de las cuestiones gramaticales. Y con algo tenemos que llenar nuestras bloguitácoras.

Comentarios

Sonia dice:

Nunca se me habia ocurrido buscar similitudes entre el trasporte y los simbolos fálicos y digo yo, que diferencia hay entre un tres express y un tren normal, velocidades aparte, y porque uno si puede tener simbología falica y otro no.
Lo de caer del cielo, a ver, ¿nos referimos a cuestiones meteorólogicas o cosas como llover ranas?.
Ademas, te has cargado a la reina de las nieves, un cuento de no se quien, porque claro si la nieve es femenino pero para los alemanes es masculino, pues habra que cambiarlo por el rey de las nieves.
Si ya te decia yo que esto del Aleman me parecia muy complicado.

Salarino dice:

Ja-más-en-mi-vi-da-des-de-el-prin-ci-pio-de-los-tiem-pos me ha caído nada del cielo que fuera masculino, pero si tengo que irme a Alemania para que se cumpla esa vieja profecía del Itsreininmen, me voy, aunque me arriesgue a que me caiga Falete.

In I Go dice:

Salarino, ¿y el granizo y el pedrisco?
Sonia, no seré yo quien te diga que el sol es femenino y la luna y las estrellas, masculinas.
Están locos estos germanos.

Sonia dice:

j,aj,jaaa, Salarino, eres muy valiente.
In I Go, imagino que Salarino se refiere a «la granizada» pero ¿el pedrisco? nunca lo habia oido

Sí, yo dejé hace un tiempo lo de aprenderme las reglas gramáticales en Alemán. Es decir, cuando una cosa no me sale natural intento buscar una regla. Que luego pienso, que con lo que son estos alemanes, sino la han encontrado ellos ya, es mejor desistir, que no habrá regla. Y efectivamente, cuando creo haber encontrado una regla que al menos a mí me sirve, pum, ahí viene la puta excepción, con perdon. Y sí, lo de los géneros es horrible. Estar hablando y no poder continuar la frase porque sino sabes el género no puedes ni declinar ni ná. Anda que no me han quitado puntos a mí, por fallos en cadena a partir de un género mal «adivinado». En fin, pero también tiene su emoción…es como jugar a la lotería…no veas la alegría si aciertas 😛 Soy un poco rarita, lo reconozco 😛

macorina dice:

Yo di clase en un colegio alemán (sin tener repajolera idea de la lengua de Goethe desgraciadamente) y recuerdo que los profesores de alemán de primaria hacían que los niños escribieran las palabras masculinas en azul, las femeninas en rojo y las neutras en verde. Decían que relacionando las palabras con colores era más fácil recordar el género. No sé si el truco también vale para adultos… aparte de que debe de ser un coñazo cambiar cuatro veces de boli en cada frase.

jordi dice:

Uys macorina, para eso existian los bolis de seis colores, los recordais? no se si todavia los fabrican, pero era un rollo usarlos.!!

Óscar dice:

Lo de los colores yo también lo he visto (y lo he puesto en práctica). El problema de esta técnica es que hay que ser muy constante, empezando por el profesor, así que nunca me ha funcionado al 100%.
Respecto a las reglas, se me olvidó mencionar una que tiene su mandanga. En principio –repito, en principio–, las mujeres son de género neutro hasta que se casan, momento en el que pasan a ser femeninas. La razón no es que cumplan con su papel en la vida de sacos de crianza, sino con el hecho de que antaño no se las consideraba personas con entidad jurídica plena del mismo modo que los hombres (esto lo dice Krahe, no yo, conste). Me explico. Un niño –das Kind, neutro– no tiene entidad jurídica, quicir, no se le puede juzgar como responsable de sus actos. De la misma manera, una mujer estaba al cargo del padre hasta que se casaba, que era cuando pasaba a estar bajo el mando del marido, con apellido nuevo, el que se suponía que era definitivo, por cierto, y era cuando una mujer empezaba a ser responsable de lo que hacía. En indoeuropeo, por ejemplo, los esclavos tendían a ser de género neutro por la misma razón.
Actualmente, usar la palabra Fräulein, que es una palabra neutra, en Alemania está mal visto, hay que sustituirla por Frau, femenina. Sin embargo, mientras der Junge –el chaval– es masculino, das Mädchen –la chica– sigue siendo de género neutro, igual que das Kind, «niño». Los hay que dirán que pertenece a ese género gramatical por el sufijo –chen, que hace que cualquier palabra sea neutra, como das Kaninchen –el conejo–, mientras los gatos son todos femeninos –aunque lluevan del cielo– y las ranas –esas sí pueden llover (?)– son masculinas. La luna y las estrellas son masculinas, mientras que el sol es femenino, jatetú.
Life’s traveller tiene razón: no os podéis ni imaginar la de gente que he visto sonreír de satisfacción al comprobar que en un ejercicio de declinación han adivinado el género de un sustantivo, lo cual no deja de ser algo memorable.

Vaya, qué curioso lo que has explicado Óscar. Nunca hemos profundizado en clase en el por qué de das Kind y eso, aunque yo nunca acabé de entenderlo y sólo me decían porque sí, y punto pelota. Joe con los alemanes..así que según ellos yo no soy una persona con entidad jurídica y tengo que andar en el limbo de los artículos neutros…bffff….ahora resultará verdad…no soy femenina…que alguien me salve de esta monstruosidad!!

In I Go dice:

Oscar, me has quitado los argumentos. Iba a decir que las mujeres son neutras hasta que se casan (o lo eran), porque se utiliza el diminutivo para nombrarlas, y el diminutivo es neutro.
En cuanto al gato, es cierto que el genérico (Katze) es femenino, pero también existe el masculino Kater, parecido a lo que pasa en castellano con la gallina, la paloma o la vaca…, también femeninos en alemán. ¿Será porque sacan más «aprovechamiento» de las gatas que de los gatos?
Y todo esto sin empezar a hablar de los puñeteros Akk y Dat.

jazlima dice:

Y yo que después del japonés iba a seguir con el alemán… mejor estudio algo «fácil», como portugués o italiano.
Me encanta aprender idiomas!

Toño dice:

Y yo que después del japonés iba a seguir con el alemán… mejor estudio algo “fácil”, como portugués o italiano.
Me encanta aprender idiomas!

Prueba con el esperanto 😉

jazlima dice:

Si Toño, en una época lo había pensado, pero desistí. :$

Óscar dice:

Insisto, ya lo dije en otro post. Estudiar esperanto no precisa una inversión de tiempo tran grande como otras lenguas. Además, ¿conoces esto?
http://www.esperanto.org.ar/pasporta_servo/
In I Go: Sí, en castellano también tenemos de esas (hormiga, cigarra, mariposa). Con el gato ocurre lo que en castellano con el perro, que al cambiarlo de género cambia completamente el significado. De hecho, si no estamos hablando expresamente de los animales, Kater significa resaca y gato es secundario. Lo mismo con perra. Obsérvese:
La perra de mi novia se llama Lola.

jazlima dice:

Uh, buenísimo, no tenía ni idea. Voy a averiguar un poco más.
Gracias por la data! 😀

Óscar dice:

Sí, yo no me he puesto en serio a buscar opciones, pero creo que es una idea fantástica.

Sergi dice:

Hola!
Yo estoy estudiando aleman y la profesora nos indica reglas del tipo.
Palabras que terminan en -heit -keit son siempre femeninas, palabras que terminan en -chen etc son siempre neutras, la mayor parte de palabras que terminan en -er son masculinas etc etc, estas reglas las tienes en la mayoria de los libros actuales, como p ej el Passwort Deutsch nueva edicion, o libros de gramatica como p ej el de Monika Reimann
🙂

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