La Coma

AVISOS

  • A pesar del título, esta entrada no tiene nada que ver con el signo ortográfico, sino con un barrio de Valencia.
  • Antes de meternos en harina, lean esta entrada de Fer sobre Lisboa. Y si todavía no conocen la capital del fado, corran a reservar un billete, merece la pena.

TEXTO PRINCIPAL
El Colegio Mayor La Coma es un centro donde se puede recibir una beca de un año (renovable) como residente durante los estudios en la universidad. Tras una entrevista con un comité de selección, los candidatos que consiguen la beca disfrutan de la estancia en un edificio de apartamentos compartidos con una planta de servicios comunes (televisión, biblioteca y hemeroteca, comedor, cabinas, sala de conexión a internet, etc.). Los colegiales -como se llama a los residentes, palabro horroroso ande los haiga- deben participar activamente en la vida del barrio, potenciar las actividades de las asociaciones promovidas por los vecinos y apoyar los planes de mejora de la situación formativa y laboral. Uno puede participar en la Asociación de Majorettes, en Camí Obert, en el Proyecto ProMujer, en la Escuela de Personas Adultas, etc. Asimismo, existe una oferta de actividades internas en las que uno puede -en algunos casos debe– tomar parte: asambleas, cursos, etc. Además, muchos de los colegiales no son españoles: los hay de Latinoamérica, de Marruecos, del Sáhara, de Elda… 😉
El intercambio es morrocotudo y la convivencia no siempre es fácil. Las diferencias entre unos y otros es tan grande, que para evitar el conflicto hay que estar alerta, aceptar actitudes, opiniones y puntos de vista y saber tragárselas como puños, lo que no es más que un ejercicio que beneficia a cualquiera que sea más talibán que Bin Laden, como es mi caso. En definitiva, es una mezcla de personas con unas ideas más o menos parecidas pero con diferentes puntos de vista sobre el modo de llevarlas a la práctica.
En el barrio, las cosas no son fáciles:

LA COMA es un barrio del municipio valenciano de Paterna. Se encuentra a unos diez kilómetros del centro de Valencia. Tiene una población de cinco mil habitantes. La localidad más cercana es Burjassot, a tres kilómetros.
La historia del barrio es breve pero intensa. Fue planificado en los años 60, construido en el año 1985 y ocupado desorganizadamente. Aislado de cualquier núcleo urbano, sin medios de transporte, sin servicios, ni espacios públicos y sin condiciones para ser habitado, se convierte pronto en un gueto de marginación, con graves y profundos problemas de escolarización, paro, sanidad, convivencia, etc.

(De la web del Colegio Mayor Universitario «La Coma»)
Yo viví en este barrio durante un año. Fue complicado en muchos sentidos, no voy a decir ahora que La Coma es un lugar estupendo para residir ni que todo el mundo sea bueno, ¡qué va! Aunque sí es cierto el tópico de que se aprende mucho y se conoce a gente que recuerdas toda la vida.
Mientras escribo este texto, observo la cantidad de conceptos que tengo asociados al barrio:

  • Pobreza
  • Inmigración
  • Paro
  • Exclusión social
  • Gitanos
  • Fracaso escolar
  • Drogas
  • Insalubridad
  • Peligro

¿Por qué? Objetivamente, no existe ninguna conexión entre estas palabras: ni el paro lleva a la insalubridad de las viviendas, ni el fracaso escolar deriva de la inmigración, etc. Todo es una cuestión de estadísticas. Lo que sí es cierto es que estas asociaciones las hace el que más y el que menos y, aunque queramos evitarlo, la MARGINACIÓN en mayúsculas pone los pelos de punta al más pintado.
Yo nunca tuve ningún problema estando en el barrio, ni fui asaltado, ni sentí peligro. Pero lo cierto es que la ecuación MARGINACIÓN = PELIGRO está en la cabeza de todos. ¿Por qué?
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