Los tests de inteligencia sí predicen el éxito académico

diligent small girl drawing on paper in light living room at home

La inteligencia es, según Gottfredson:

Una capacidad mental muy general que, entre otras cosas, implica la capacidad de razonar, planificar, resolver problemas, pensar de forma abstracta, o prender ideas complejas aprender rápidamente y aprender de la experiencia. No es meramente la capacidad de aprender en los libros, una habilidad estrictamente académica o la astucia de saber cómo resolver los test. Más bien refleja una capacidad más amplia y profunda para comprender lo que nos rodea, “captarlo”, “verle el sentido”, “saber qué hacer”.

Gottfredson (1997)

A pesar de que los test de inteligencia no son perfectos, es la mejor herramienta que tenemos para predecir los logros académicos y las capacidades laborales, especialmente si se realizan a partir de los 12-14 años en países con economías avanzadas, ojo al dato (Sternberg y Grigorenko, 2001). Hay indicios de que lo que miden estos tests tradicionales no es un tipo específico de inteligencia, sino la memoria de trabajo (Verguts y De Boeck, 2002), e. d., la capacidad del individuo de manejar ítems de información al mismo tiempo en la memoria a corto plazo. Tradicionalmente se ha pensado que la memoria a corto plazo puede almacenar siete ítems de información para evaluar situaciones complejas, resolver problemas y tomar decisiones. NB: En realidad no sabemos si el número mágico es siete, algunos psicólogos han propuesto que la cantidad habitual ronda los tres ítems (LeCompte, 1999).

Que no existe un solo tipo de inteligencia, como explicó Galton, está claro. Qué tipo de inteligencias existen, ésa en una pregunta difícil de responder. Tampoco nos dirán estos tests si la persona será capaz de llevar una vida “plena” (que venga alguien y me explique qué significa eso) o si será feliz. Pero que haya áreas de la inteligencia que no puedan medirse mediante tests estandarizados o que no sepamos exactamente qué es lo que miden los test tradicionales no significa que no tengan validez. Los test de inteligencia son válidos y útiles en contextos clínicos y escolares (Anastasi y Urbina, 1997) y sus resultados, contrariamente a lo que se cree, son fiables (Neisser y otros, 1996).

Referencias

  1. Anastasi, A., & Urbina, S. (1997). Psychological testing. Prentice Hall/Pearson Education.
  2. Gottfredson, L. S. (1997). Why g matters: The complexity of everyday life. Intelligence, 24(1), 79-132.
  3. LeCompte, D. C. (1999, September). Seven, plus or minus two, is too much to bear: Three (or fewer) is the real magic number. In Proceedings of the Human Factors and Ergonomics Society Annual Meeting (Vol. 43, No. 3, pp. 289-292). Sage CA: Los Angeles, CA: SAGE Publications.
  4. Neisser, U., Boodoo, G., Bouchard, T. J., Jr., Boykin, A. W., Brody, N., Ceci, S. J., Halpern, D. F., Loehlin, J. C., Perloff, R., Sternberg, R. J., & Urbina, S. (1996). Intelligence: Knowns and unknowns. American Psychologist, 51(2), 77–101.
  5. Sternberg, R. J., Grigorenko, E. L., & Bundy, D. A. (2001). The predictive value of IQ. Merrill-Palmer Quarterly (1982-), 1-41.
  6. Verguts, T., & De Boeck, P. (2002). On the correlation between working memory capacity and performance on intelligence tests. Learning and Individual Differences, 13(1), 37-55.

La atracción sexual y el entorno cultural

La atracción sexual está determinada por el entorno cultural. De ahí que la percepción de qué es un cuerpo bonito cambie de cultura a cultura. Según Cunningham et al. (1995), los afroamericanos prefieren las mujeres más voluminosas que los blancos. Los hombres heterosexuales japoneses son menos flexibles a la hora de considerar un cuerpo bonito y prefieren mujeres con un índice de masa corporal mucho más bajo que los británicos (Swami et al., 2006). Al parecer, existe una relación entre el índice de masa corporal y la belleza y que, para que una mujer sea considerada atractiva por hombres heterosexuales, su peso debe estar entre unos márgenes determinados que cambian según la cultura (Tovee, 2005). Además, parece que existe una correlación entre el peso y el lugar de residencia: las poblaciones urbanas prefieren cuerpos más delgados que los individuos que viven en zonas rurales (íbid.).

Se puede objetar que estos estudios tienen problemas metodológicos importantes: los estudios están realizados en poblaciones exclusivamente masculinas y, por tanto, suponer que existe una relación entre el IMC y la belleza en la población general puede ser falso. También es cuestionable si el peso es el indicador preciso o si hay que buscar en otra parte, como si lo que se percibe como bello es lo que, culturalmente, está relacionado con signos de buena salud o fertilidad. El problema es que esos parámetros son más difíciles de medir que el IMC o la ratio cadera-cintura, como (Furnham 2006) y, en consecuencia, más complejos de operacionalizar y de analizar estadísticamente.

En cualquier caso, hay muchos indicios que sugieren que la belleza es cultural, a falta de encontrar las evidencias definitivas. De la misma forma, el amor y su importancia es un concepto de difícil traducción en ciertas culturas y algunos autores sugieren que es, de hecho, un constructo particular de la cultura occidental.

Referencias

  1. Cunningham, M. R., Roberts, A. R., Barbee, A. P., Druen, P. B., & Wu, C. H. (1995). » Their ideas of beauty are, on the whole, the same as ours»: Consistency and variability in the cross-cultural perception of female physical attractiveness. Journal of personality and social psychology, 68(2), 261.
  2. Furnham, A., Swami, V., & Shah, K. (2006). Body weight, waist-to-hip ratio and breast size correlates of ratings of attractiveness and health. Personality and individual differences, 41(3), 443-454.
  3. Swami, V., & Tovée, M. J. (2005). Female physical attractiveness in Britain and Malaysia: A cross-cultural study. Body image, 2(2), 115-128.
  4. Tovée, M. J., Swami, V., Furnham, A., & Mangalparsad, R. (2006). Changing perceptions of attractiveness as observers are exposed to a different culture. Evolution and Human behavior, 27(6), 443-456.ISO 690

You sleep with someone, you start rationalising all the red flags.

Stanford Blatch, Sex and the City

Morir de amor: en japonés, 草 significa «hierba» y «me parto de la risa»

En este vídeo, @muffintoppu explica el por qué utilizan el kanji (que significa «hierba») cuando quieren escribir «LOL» o «jajaja». Es ese tipo de cosas con poca utilidad práctica pero que da mucho gustito saber.

Al parecer, hace tiempo, se escribía el kanji para «reír» , que se pronuncia «wara». Con el tiempo, se extendió escribir W en romaji (la primera letra de wara) para ir más rápido: WWWWWWWW se interpretaba como «jajajajaja» con el sentido de «me meo de la risa», como LOL. En algún momento, alguien pensó que WWWWWWW recordaba a la hierba. De ahí se dio el salto a escribir , el kanji que significa «hierba», para decir que te estás partiendo.

Si no te ha explotado el corazón es que no tienes sentimientos.

Más sobre esto:

  1. Japan Insider tiene este artículo.
  2. Hay un hilo de Reddit sobre el tema.
  3. Y también está este post en Japanese with Anime.

Enfermedad mental, violencia y cárceles

El 75% de las veces que sale un enfermo mental en un medio de comunicación es mostrando un comportamiento violentos (Harper, 2005) y los personajes con problemas mentales tienen 10 veces más probabilidades de mostrar un comportamiento violento que aquellos que no lo están (Diefenbach and West, 2007). En los medios españoles, el 25% de las referencias a la enfermedad mental son estigmatizadoras (Muñoz et al., 2011).

Para el público, es fácil vincular la enfermedad mental con la criminalidad. Esta conexión es especialmente llamativa en los casos de individuos con esquizofrenia o trastorno bipolar. Con los medios vinculando una cosa con la otra, se refuerza el estereotipo de la peligrosidad de la enfermedad mental, que, popularmente, se extiende a cualquier situación social: en otras palabras, el enfermo mental es peligroso, da igual el diagnóstico o que el tratamiento esté siendo efectivo. Enfermedad mental = peligrosidad.

Que los trastornos mentales pueden contribuya que algunas personas tengan comportamientos violentos es un hecho. Pero generalizar esta correlación equivale a ver la inmigración como la causa del aumento de la delincuencia. La enfermedad mental no es la causa última de la violencia: hay otros factores que contribuyen a la conducta agresiva o delictiva, como el consumo de drogas, los contextos familiares y sociales o el hecho de que muchos enfermos mentales hayan pasado por prisión: “la tasa de prevalencia de trastorno mental encontrada en la población reclusa era 5,3 veces superior a la de la población general” (García, 2021).

Debemos dejar de pensar que las personas con trastornos mentales son violentas. Y, de una vez, deberíamos plantearnos por qué la población reclusa en España tiene cinco veces más trastornos mentales que la población general. Es una cuestión de responsabilidad social.

Referencias

  1. Diefenbach, D. L., and West, M. D. (2007). Television and attitudes toward mental health issues: Cultivation analysis and the third-person effect. Journal of Community Psychology, 181–195.
  2. García, E. H. (2021). Enfermedad mental y prisión: análisis de la situación penal y penitenciaria de las personas con trastorno mental grave (TMG). Estudios Penales y Criminológicos, 41, 59-135.ISO 690
  3. Harper, S. (2005). Media, Madness and Misrepresentation. European Journal of Communication, 460–483.
  4. Muñoz, M., Pérez-Santos, E., Crespo, M., Guillén, A. I. e Izquierdo, S. (2011). La enfermedad mental en los medios de comunicación: un estudio empírico en prensa escrita, radio y televisión. Clínica y salud, 22(2), 157-173.

¿Para qué aprender una lengua “que no sirve para nada”?

De todas las lenguas pre-europeas que se hablan en Norteamérica, únicamente el Navajo está “a salvo” de la desaparición a corto o medio plazo. Según Ethnologue, unas 170.000 personas la hablan como primera lengua, aunque la mayoría habla inglés con fluidez.

La muerte de las lenguas es un fenómeno habitual. Según Austin y Sallabank (2011), entre el 50% y el 90% de las lenguas que se hablan en la actualidad, más de 6.000, habrán desaparecido o estarán en una situación crítica dentro de 80 años.

Según la UNESCO, la vitalidad de las lenguas se puede clasificar en:

  • Lenguas “a salvo”.
  • Lenguas “vulnerables”, si las generaciones más jóvenes no hablan la lengua fuera del ámbito familiar.
  • Lenguas “en peligro”, si las generaciones más jóvenes no hablan la lengua.
  • Lenguas “en peligro severo”, si sólo la habla la gente mayor.
  • Lenguas “en peligro crítico”, si sólo hay algunos hablantes muy mayores.
  • Lenguas “muertas”, si no se puede localizar a ningún hablante.

¿Y qué? ¿A quién le importa que se muera una lengua? Si una lengua está muerta ya “no sirve para nada” y entonces, ¿para qué hay que mantenerla? ¿Es necesario que se estudie en las escuelas? ¿No es un lío tremendo esto de hablar tantas lenguas? Hay quien mantiene que algunas lenguas “no tienen utilidad” y que “es una tontería enseñarlas en el colegio” porque “para eso ya tenemos una lengua de todos” y que todo ese esfuerzo para aprenderla debería dedicarse a hacer algo “verdaderamente útil”, como aprender inglés. Suele ser la misma gente que dice que el catalán es una lengua “moribunda”, la lengua materna de cuatro millones de personas.

La UNESCO, por cierto, tiene un atlas lingüístico en el que pasarse las horas.

Referencias

  • Austin, P. K., & Sallabank, J. (Eds.). (2011). The Cambridge handbook of endangered languages. Cambridge University Press.

You can’t date your fuck buddy. You wanna take the only person in your life that’s there purely for sex and make him into a human being? Why?

Samantha Jones (Sex and the City)

Dinamarca tiene las papeletas para votar más grandes del mundo occidental. Luego pienso: ¿qué hacen en España con todas las papeletas que no se usan? ¿Por qué tienen que pegarse los interventores por la posición que ocupan las papeletas en las mesas? ¿No sería más fácil y más barato usar una única página para todos, como hacen en otros países, como Dinamarca?