Estoy exhausto. No puedo ni moverme. Pero no del esfuerzo físico, sino de haberle dado a la cabeza durante muchas horas seguidas.
Quien diga que pensar no cansa, miente.
Estoy exhausto. No puedo ni moverme. Pero no del esfuerzo físico, sino de haberle dado a la cabeza durante muchas horas seguidas.
Quien diga que pensar no cansa, miente.
Suscríbete por WhatsApp para recibir una notificación cuando salga un post sobre psicología, filología o política.
Comparte
Categorías
Etiquetas
Para ofrecer las mejores experiencias, utilizamos tecnologías como las cookies para almacenar y/o acceder a la información del dispositivo. El consentimiento de estas tecnologías nos permitirá procesar datos como el comportamiento de navegación o las identificaciones únicas en este sitio.