Categoría: Libros
El humor, como los cuentos con moraleja, sirve para que se note un poco menos que estás sermoneando a la gente. La fábula de la cigarra y la hormiga, donde la primera pasa el verano tomando el sol, bebiendo cócteles, procrastinando y tonteando en Tinder, mientras que la segunda guarda comida para el invierno, no hubiera funcionado igual de bien si se hubiera titulado “Ventajas de los planes de previsión e inversión a largo plazo para la productividad”. Pasar la historia a bichos parlantes ayuda a que la gente se sienta un poco menos alucinada y se abra el mensaje.
Nerea Pérez de las Heras en “Feminismo para torpes”




Lo próximo en la montaña de lecturas pendientes. Nunca son suficientes libros. Nunca.
Leedlo ya.

Leer a los clásicos durante la infancia

¿Son los clásicos la mejor opción para que los niños se aficionen a la literatura? →
Sobre la epidemia de personalidad múltiple en los años 70 y 80
NATHAN, D. (2012). Sybil Exposed. Nueva York: Free Press.
The 1980 DSM had characterised the illness as “extremely rare” and possibly caused by child abuse. The new one described it as “not nearly so rare as it has commonly been thought to be,” and caused “in nearly all cases” by child abuse, often sexual. […] It became common for MPD sufferers to possess scores, even hundreds, of alters (one was reputed to have 4,500). Not all were human. Some weren’t even alive. Patients reported gorillas and lobsters, as well as unicorns, angels, and—if the alters were immobile and voiceless-trees. Supernatural-sounding claims sprang up. A person with MPD, it was said, could have one alter with blue eyes and another with brown eyes. Such a person could be diabetic but have a personality whose insulin levels were normal. Even blood types could change.






