Hoy son las elecciones municipales en Mordor. Los socialdemócratas pueden perder la alcaldía de Copenhague por primera vez en la historia.
Parece que la primera ministra danesa decidió que la mejor forma de competir con la derecha era imitarla. En tiempo récord ha pasado de socialdemócrata a decir que los inmigrantes van a arruinar el país. Ahora se sorprenden de que en Copenhague la gente esté hasta el coño de tanto postureo punitivo, aunque oficialmente sea por el precio de la vivienda.
Quién iba a imaginar que copiar a Meloni no iba a ganarse el cariño del electorado progresista.