Etiqueta: breves

  • Ronda de enlaces

    Hoy no tengo mucho que escribir, así que allá van un par de enlaces. Porque mejor eso que nada.

  • Un profesor húngaro, detenido por organizar una marcha LGTBIQ+

    Es muy reconfortante ver cómo, en pleno siglo XXI, uno de los países miembros de la Unión Europea decide que la mejor forma de defender sus “valores tradicionales” es perseguir a un profesor por el atroz crimen de organizar una marcha pacífica. No me cabe duda de que en Hungría saben lo que es tener prioridades nacionales. Los hospitales y las escuelas pueden esperar. Lo urgente es castigar a quien se atreve a recordar que las personas LGBTQ+ existen.

    El gobierno de Orbán, siempre tan creativo, no se conforma con prohibir el Pride. También propone identificar a los asistentes a estas marchas con tecnología sacada de Black Mirror. Y luego dicen que Europa no innova.

    Mientras tanto, miles de personas en Budapest y Pécs salen a la calle, porque la libertad de reunión parece importar más a la población que a quienes deberían protegerla. Resultado: Géza Buzás-Hábel, profesor, activista y ser humano con más dignidad que todo el gabinete de ministros de Orbán junto, se queda sin empleo y se enfrenta a una posible pena de cárcel. Por una marcha. Una. Marcha. Pacífica.

    No me cabe la menor duda de que nada grita “fortaleza democrática” como despedir a un docente por enseñar, literalmente, cultura y lengua romaní mientras defiende los derechos humanos. Lo de Orbán es una apuesta ambiciosa por la diversidad y la convivencia.

    Si, en la Unión Europea, encarcelar a un profesor gay por organizar un Pride es lo normal, quizá el proyecto europeo necesita un par de recordatorios muy básicos. Primero: los derechos humanos no son opcionales. Segundo: las minorías no existen solo cuando conviene para hacer turismo multicultural.

    El caso de Hungría no es solo un aviso.

  • No te preocupes, no eres la única adicta a los realities. Yo también estoy en el club de “¿otra temporada más?”. En este momento estoy viendo la última de The Secret Lives of Mormon Wives. Con toda la movida que tengo últimamente, entregarme a estos dramas absurdos es como darle vacaciones al cerebro: dejo de pensar en reuniones, correos, planes o si este fin de semana voy a querer morirme dos o tres veces. Bromeo por no tirarme por la venta. Durante un rato todo es solo chismes polígamos, secretos de TikTok y crisis existenciales mormonas. Validity, accountability y toda esta jerga. Y, oye, más sano eso que andar alimentando la ansiedad todo el día, ¿no?

  • ¿Qué es la violencia psicológica?

    ¿Qué es la violencia psicológica?

    La violencia psicológica se detecta cuando hay golpes o gritos, pero a veces es muy difícil. El término se refiere al uso de cualquier táctica emocional y mental para ejercer el control de la interacción o, en el peor de los casos, dañar la salud mental de una persona. Esta forma de maltrato incluye insultos, humillaciones, intimidación, manipulación y amenazas, con el objetivo de socavar la autoestima y el bienestar psicológico de la víctima. Pero no siempre se alza la voz y no siempre es tan fácil descubrir lo que está ocurriendo: a menudo, la violencia psicológica es muy sutil y puede pasar desapercibida, pero sus efectos son muy profundos.

    Cuando están forzando a que la relación, sobre todo de pareja o de amistad, se desarrolle de una forma específica que no es la que tú quieres, eso también es violencia: o me quieres así o no quiero estar contigo. Si no sales conmigo los fines de semana, no eres mi amigo. O el más básico de todos: “no soporto que no hagas esto”, para (1) ponerte a prueba, ¿hasta dónde quieres a esa persona y qué estás dispuesto a hacer? y (2) para obligarte a comportarte como esa persona quiere.

    Cuando se intenta influir en el comportamiento de un niño, eso no es violencia: generalmente, no es una relación entre iguales y se supone que es en beneficio del niño, se enmarca en el proceso de educación integral, es parte del desarrollo. Cuando una maestra intenta que un(a) estudiante cambie su comportamiento, eso no es violencia. Cuando tu pareja intenta cambiar tu comportamiento para que seas más dócil, eso sí es violencia. Es una relación entre iguales y la influencia se ejerce para beneficio propio: para que no le montes pollos por lo que estás haciendo, que sabes que no le gusta. ¿Quién sale beneficiado? Ahí lo tienes.

    Desde fuera siempre se ve todo muy fácil; es mucho más difícil saber detectarla cuando eres víctima de la violencia. Igual tú no puedes ver que la están ejerciendo sobre ti, pero normalmente es fácil de observar cuando se trata de terceras personas. Esa puede ser tu contribución: si ves que alguien muy cercano está siendo víctima de la violencia psicológica, piensa si puedes hacer algo por solucionarlo. Hablar es muy difícil porque te arriesgas a que esa persona te mande a la mierda: ¿quién no conoce algún caso en el que la persona ha optado por una pareja violenta sacrificando al amigo o a la amiga que le había advertido? Ten cuidado, piensa muy bien cómo puedes abordar el asunto, pero no te quedes indiferente, por favor.