• El romaní y el caló no son lo mismo

    El romaní y el caló no son lo mismo

    A propósito del uso de las lenguas de España en el Congreso de los Diputados, la Caverna ha salido protestando diciendo que si las variedades gaditana, el murciana o el «apitxat» debían estar también representadas. Uno de los faros morales de la Caverna Twitter, un tal Ricardo Fernández, psicólogo (risas enlatadas), ha venido a decir que el romaní también debería estar representado. Otro va y pregunta que qué hacemos con el «calé» (se refiere al caló de toda la vida, aunque lo del nombre es otra historia) y éste le responde que «son los mismo».

    Conversación en twitter diciendo que el romaní y el caló son lo mismo.
    No seas tan tonto como Ricardo Fernández. El «cale» y el «romaní» no son lo mismo.

    «El caló y el romaní son lo mismo»

    Mira, no, no son lo mismo. ¿Qué diferencia al romaní del caló? El romaní es una serie de hablas indoeuropeas de tipo indoiranio que hablan las poblaciones gitanas de Europa. No tienen nada que ver con el castellano y tienen una estructura fonológica, morfosintáctica y léxica más próxima a lenguas como el hindi, el panyabi o el persa que con cualquiera de las lenguas románicas. Además, hasta donde yo sé, el romaní o «romanó», como dice Nicolás Jiménez González (2009), no se habla en España. El caló, por su parte, es un «pogadolecto», e. d. «un habla [gitana] cuya estructura gramatical está tomada de una lengua A, en la cual se inserta un léxico procedente de una lengua B» (p. 152): o sea, tiene una estructura castellana y un léxico de las hablas romaníes. Por cierto, algunas de esas palabras han entrado al castellano como peter por su home: «jiñar», «menda» o «paripé». El caló, como el romaní, tampoco es un sistema unitario, sino que, aunque predomine el hispanorromaní, existen variedades en todas las áreas bilingües del país (Gamella et al., 2011). Así que el caló y el romaní no son lo mismo.

    Dialectos de la lengua romaní

    Pero da lo mismo: la respuesta sigue siendo sí a todo. Si los miembros del Congreso de los Diputados representan al pueblo, entonces todas las hablas deberían estar representadas, sin excepción. ¿Que hay necesidad de traducir las intervenciones? Pues fenomenal. Como se hace en cualquier foro «respetable», sea el Parlamento Europeo o la Asamblea General de la ONU.

    Lo que te preocupa a ti, Ricardo, no es que la variedad murciana no esté representada, que ya lo está y nadie mueve una ceja si alguien la usa para intervenir, lo que de verdad te perturba es que se hable catalán o euskera en el Congreso.

    Tonto.