De Sitges me llevo un recuerdo horrible. El recuerdo de haberme enfrentado con un monstruo de persona y volver a sentir el miedo que sentí hace mucho, mucho, mucho tiempo.
Púdrete en el infierno, hijo de la grandísima puta.

De Sitges me llevo un recuerdo horrible. El recuerdo de haberme enfrentado con un monstruo de persona y volver a sentir el miedo que sentí hace mucho, mucho, mucho tiempo.
Púdrete en el infierno, hijo de la grandísima puta.
Suscríbete por WhatsApp para recibir una notificación cuando salga un post sobre psicología, filología o política.
Comparte
Categorías
Etiquetas